Este comportamiento, provocado por la caída en el dato de ventas mismas tiendas de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) de mayo, no cambia la perspectiva favorable para junio y julio a la luz de la siguiente información:

1) La caída en las ventas de la ANTAD se explica por un efecto calendario negativo: hubo un día menos de fin de semana este año y la venta nocturna del Día de las Madres se llevó a cabo en abril, mientras que el año pasado fue en mayo.

2) En contraste con este dato puntual, el Banco Mundial (BM) mejoró su expectativa de crecimiento para México, a pesar de que empeoró la global. En su reporte Perspectivas Económicas Globales , el BM redujo su pronóstico de crecimiento económico global de 2.9 a 2.4% para el cierre del 2016. Sin embargo, el crecimiento de México fue revisado al alza de 2.3 a 2.5%, tomando en cuenta el buen dinamismo que tiene la demanda interna.

3) La probabilidad de un alza en la tasa de referencia de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos en la reunión del 14 y 15 de junio desapareció casi completamente con los últimos datos de inflación y de empleo. Con un incremento anual en los precios que se encuentra por debajo del objetivo a largo plazo y la generación de empleos más baja en casi seis años, el Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed no cuenta con argumentos para subir la tasa. Según la media de los pronósticos de los analistas consultados por Bloomberg, el alza en la tasa de referencia se hará hasta la reunión de septiembre. De acuerdo con los precios de futuros de la tasa de referencia de la Fed, el alza sería hasta diciembre.

4) En México, el índice de precios al consumidor del mes de mayo presentó un incremento anual de 2.6%; sin embargo, la inflación subyacente fue de 2.93 por ciento. Esto sugiere que la depreciación del peso empieza a tener un efecto en los precios finales de las mercancías.

Una prueba adicional de la confianza de los mercados internacionales de capital en la solidez de las finanzas públicas de México se aprecia en la exitosa colocación que hizo el gobierno federal de bonos samurái, por una cantidad de 135,000 millones de yenes (aproximadamente 1,250 millones de dólares). La demanda excedió 1.3 veces el monto que se emitió, a pesar de que los bonos se emitieron a tasas de interés bajas: 0.40, 0.70, 1.09 y 2.4% para plazos de tres, cinco, 10, y 20 años, respectivamente.

Así, el balance semanal de los principales mercados financieros de México fue el siguiente:

1) El tipo de cambio FIX para solventar obligaciones finalizó en 18.1491 pesos por dólar, que representa una apreciación de 2.10% durante una semana y una depreciación de -5.19% en lo que va del año.

2) Al cierre de las operaciones del viernes 10 de junio, el índice de precios de la Bolsa Mexicana de Valores cerró en 45,178 puntos, lo que representa una pérdida semanal de 1.63%, pero un rendimiento acumulado en el año de 5.93 por ciento. Cabe destacar que el índice tuvo una tendencia positiva al inicio de la semana, que se modificó principalmente con la publicación de la caída en el dato de mismas ventas de la ANTAD.

3) La tasa del bono M a 10 años finalizó en 6.07%, lo cual significa una disminución de 4 puntos base en la semana. Esto se debe a que siguió el comportamiento de su homólogo, el bono de la tesorería de EU, el cual tuvo una caída semanal de 7 puntos base. Asimismo, la tasa del bono se benefició de la apreciación que el tipo de cambio tuvo durante la semana.

* El autor es director de Estrategia de Deuda en PAM, Asesores Independientes de Portafolios de Inversión. Las opiniones vertidas en esta colaboración no necesariamente representan las opiniones de la empresa en la que trabaja.