undefinedMalos manejos al interior de las empresas, corrupción, altos precios en los combustibles, y una cambiante economía mundial, son algunos de los factores que afectan a las grandes compañías en sus estados financieros, dando un futuro incierto sobre qué es lo que les depara en el 2017 que está a punto de comenzar.

1. Agustín Carstens dejará su cargo en el Banco de México

El banquero destacó que le da tranquilidad dejar Banxico al ser una institución bien formada. Foto Archivo EE: Natalia Gaia

Agustín Carstens renunció a su cargo como gobernador del Banco de México, con un plazo tras aceptar la nominación para dirigir el Banco de Pagos Internacionales (BIS). Su nuevo cargo comenzará a partir del 1 de octubre del 2017, con lo que se convertirá en el primer director general cuyo origen es de una economía emergente; mientras que su renuncia será efectiva el 1 de julio del 2017. El banquero central aclaró que su salida no tiene que ver con diferencias con la Secretaría de Hacienda ni con el gobierno federal.

Agustín Carstens es el Gobernador del Banco de México (Banxico), una posición en la que se ha desempeñado desde el 2010. Desde el 2015, preside el Comité Financiero y Monetario que es el principal órgano ejecutivo y rector de las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

2. La crisis de OHL

La deuda de OHL México es cuatro veces la generación de ingresos en el 2016. Foto Archivo: Reuters

Debido a problemas al interior de la empresa, que ha provocado afectaciones en sus acciones en la Bolsa Mexicanas de Valores (BMV), aunado a la volatilidad de los mercados, OHL recordará que el 2016 fue un año en que su falta de credibilidad le provocó grandes dolores de cabeza. Sus acciones en OHL España llegaron a caer hasta 53.0%, mientras que en su filial mexicana perdió hasta 415 millones de pesos.

La empresa Infraiber demandó ante tribunales a la constructora por contratos millonarios entre el Gobierno Federal y del Estado de México, como el circuito mexiquense, que tuvo un incremento de hasta cuatro veces su precio, desatando una historia de corrupción. Aunque ya hizo cambios en su directiva, la confianza de los inversionistas no se ha recuperado del todo.

3. ICA

Aunque mantiene un proceso de reestructuración interna y financiera, aún no cubre la deuda con sus acreedores que asciende a 60 millones de dólares desde diciembre del 2015, lo que ha revocado que sus acciones hayan perdido en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). En febrero, cayeron 6.47% a 12.14 pesos en la Bolsa, tras haberse recuperado de una caída horas antes de hasta un 14.6% a 11.08 pesos, su precio más bajo desde el 24 de octubre del 2003.

Pero el 7 de diciembre anunció que iba junto con otras siete empresas, entre ellas una de Carlos Slim, para la construcción del edificio terminal del NAICM, lo que provocó que sus acciones avanzaran 12.96% a 3.05 pesos. El fallo de la licitación se contempla para el 6 de enero del 2017, aunque se podría postergar unos días más, conforme lo plantea la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionadas con las Mismas. Este año murió su fundador, Luis Zárate Rocha. Parte de los problemas se deben a que participaron en demasiados proyectos, utilizando una deuda a largo plazo en dólares para crecer, lo que no funcionó, creando su actual e insostenible deuda.

4. Deutsche Bank

A principios de octubre, Deutsche Bank buscaba un acuerdo por unos 4,000 a 5,000 millones de dólares para finales de ese mismo mes con las autoridades de Estados Unidos que piden una multa de 14,000 millones de dólares por una venta indebida de valores respaldados por hipotecas. Algunas fuentes indicaban que, en un principio, el banco busca la forma de aplazar los pagos, pero los directivos llegaron a la conclusión de que tenían suelo legal suficiente y de que no podían negarse a los pagos.

El banco de mayor solvencia en Alemania atraviesa una crisis debido a una pérdida de confianza de sus inversionistas, resultado del daño que ha dejado los bajos tipo de interés, aunque desde luego, la sanción impuesta por Estados Unidos ha desatado el pánico, comparando a Deutsche Bank con Lehman Brothers. Aunque se habla de un rescate por parte del gobierno, Angela Merkel ha reiterado en varias ocasiones que esto no sucederá.