Las acciones de AstraZeneca cayeron ayer 23 de noviembre, 3.81% en la Bolsa de Londres, luego que la vacuna contra el Covid-19 desarrollada por la farmacéutica inglesa en conjunto con la Universidad de Oxford demostró una eficacia que podría alcanzar hasta el 90%, porcentaje inferior al de las estadounidenses Pfizer y Moderna.

Por tercer lunes consecutivo un laboratorio anunció la efectividad de su remedio para combatir el Covid-19. El 9 de noviembre fue Pfizer la encargada de dar rienda suelta a las subidas en los mercados al anunciar una efectividad superior al 90 por ciento. Siete días después fue Moderna la empresa que elevó este porcentaje hasta 94.5 por ciento.

Un lunes es también la fecha elegida por AstraZeneca para informar de los resultados de sus ensayos con la vacuna contra el coronavirus.

“La eficacia y la seguridad de la vacuna confirman que será altamente efectiva contra el Covid-19”, dijo el director ejecutivo de AstraZeneca, Pascal Soriot. Los inversionistas, sin embargo, recibieron la noticia con mayor frialdad.

En semanas anteriores, tanto Pfizer como Moderna se dispararon con los resultados de sus vacunas, al desvelar porcentajes superiores de eficacia.

A cambio, la vacuna desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford sería potencialmente más económica y más fácil de distribuir que las de las de Pfizer y Moderna.