La cervecería AB InBev lanzó este miércoles una emisión de bonos en siete tramos por 46,000 millones de dólares, la segunda mayor de una empresa de la que se tenga registro, dijeron fuentes del mercado a IFR, un servicio de información financiera de Thomson Reuters.

Según IFR, la demanda por los papeles, con los que se busca financiar la compra de SABMiller, llegó a los 110,000 millones de dólares.

AB InBev emitirá bonos corporativos por hasta 46,000 millones de dólares, según informa Financial Times, que cita fuentes conocedoras de la operación. Los títulos se emitirán en varios tramos, con vencimientos a tres, cinco, siete, 10, 20 y 30 años.

En principio, el rango máximo de emisión se situaba en 30,000 millones de dólares, pero la fuerte demanda registrada, que supera los 110,000 millones, puede elevar el importe hasta los 46,000 millones.

Es la segunda mayor emisión de bonos de la historia, tras la realizada en el 2013 por el gigante de las telecomunicaciones Verizon, que colocó en el mercado deuda corporativa por valor de 49,000 millones de dólares para financiar la compra de 45% de Verizon Wireless a Vodafone.

FT refiere que esta macroemisión pondrá a prueba el apetito de los inversionistas, en un complicado comienzo de año en los mercados, marcado por la incertidumbre y la volatilidad que han provocado los renovados temores sobre China y el hundimiento del precio del petróleo.

Para financiar la compra de SAB Miller, AB InBEv solicitó un préstamo de 75,000 millones de dólares (unos 70,000 millones de euros) a un grupo de bancos internacionales, entre los que se encuentra el español Santander.

Vendería activos

La cervecera anunció, a finales del año pasado, que analiza poner a la venta las marcas Peroni y Grolsch, que adquiriría en el marco de su fusión con la británica SABMiller, acordada a principios de noviembre por 106,000 millones de dólares, para despejar las posibles trabas regulatorias a la operación, que dará origen a la mayor compañía del sector a nivel mundial, según informa la prensa de Reino Unido.

Según fuentes de la City citadas por The Sunday Times, AB InBev estudia la venta de estas dos emblemáticas marcas de SABMiller como una fórmula preventiva de aplacar a los reguladores de Bruselas, que cuentan con el poder de vetar la compra . (Con información de Reuters)

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