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Cada vez más jóvenes padecen cáncer de pulmón ¿cuáles son los factores de riesgo?
Cualquier persona puede desarrollar cáncer de pulmón, pero algunos factores aumentan el riesgo de tenerlo

Fumar es el factor de riesgo más importante en el cáncer de pulmón.
El cáncer de pulmón es un cáncer que se forma en los tejidos del pulmón, generalmente en las células que recubren los conductos de aire. Es la principal causa de muerte por cáncer tanto en hombres como mujeres.
Hay dos tipos principales, cáncer de pulmón de células pequeñas y cáncer de pulmón de células no pequeñas. Estos dos tipos crecen de manera diferente y se tratan de distinta manera. El cáncer de pulmón de células no pequeñas es el tipo más común.
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Cada vez hay más indicios de que el cáncer de pulmón está afectando cada vez más a personas más jóvenes. Por ejemplo, en Estados Unidos, la incidencia entre los adultos menores de 54 años es ahora igual o mayor en las mujeres que en los hombres. En China, un estudio de adultos jóvenes de entre 18 y 35 años con cáncer de pulmón reveló que casi la mitad presentaba la enfermedad en etapa cuatro. Mientras que, en México, es la tercera causa de muerte.
En los adultos jóvenes, especialmente en aquellos sin antecedentes de tabaquismo, es posible que el cáncer de pulmón no se considere en las primeras etapas del proceso de diagnóstico, ya que los síntomas suelen parecerse a los de afecciones más comunes. Esto contribuye a que el diagnóstico se retrase. De hecho, los análisis poblacionales sugieren que los adultos más jóvenes con cáncer de pulmón tienen más probabilidades de presentar la enfermedad en etapa avanzada en el momento del diagnóstico que los adultos mayores.
Una revisión de 2020 publicada en Global Health reveló que, en los países emergentes, la falta de concientización, el reconocimiento tardío y el acceso limitado al diagnóstico temprano son factores importantes. Esto significa que a una gran mayoría de los adultos jóvenes con cáncer de pulmón se les diagnostica la enfermedad en una etapa avanzada.
¿Qué se puede hacer al respecto?
“El cáncer de pulmón en personas más jóvenes está cuestionando la visión tradicional de que está relacionado principalmente con el tabaquismo. Hemos observado una combinación de factores, desde la exposición ambiental, el humo de segunda mano, los contaminantes del aire hasta una biología tumoral distinta, especialmente entre las personas que nunca han fumado,” explicó el Dr. Álvaro Rojas, director médico para América Latina en Abbott.
Una de las formas más importantes de abordar el aumento de las tasas de cáncer de pulmón en adultos jóvenes es crear mayor conciencia y cuestionar la percepción de que el cáncer de pulmón no afecta a personas jóvenes. Esa idea errónea y el estigma a menudo retrasan el diagnóstico y el tratamiento.
Los estudios sobre el cáncer de pulmón en adultos jóvenes y en personas que nunca han fumado señalan que los síntomas suelen atribuirse a otras afecciones menos graves, como el asma o la bronquitis, ya que los médicos no consideran inicialmente que el cáncer de pulmón sea una posibilidad en personas que no encajan en el perfil esperado.
Al crear mayor conciencia y desmentir la idea errónea de que el cáncer de pulmón afecta principalmente a fumadores de edad avanzada, podemos ayudar a reducir los retrasos en el diagnóstico entre los adultos más jóvenes, especialmente entre quienes nunca han fumado.
“Las características demográficas del cáncer de pulmón están cambiando y nuestro enfoque de la atención médica debe adaptarse a esos cambios. El aumento de casos entre las mujeres más jóvenes es particularmente notable y resalta la necesidad de que los sistemas de salud se adapten para que las personas puedan ser atendidas más pronto, derivadas más rápido y recibir apoyo desde el principio”, dijo el Dr. Álvaro Rojas.
El poder de las políticas públicas
Los responsables de la política pública y los líderes del sector de la salud pueden contribuir a mejorar el diagnóstico temprano al alentar a las personas a buscar atención médica más pronto, promover vías de derivación más rápidas y mejorar el acceso a las pruebas de diagnóstico. Adaptar los métodos de diagnóstico a los recursos locales también puede ayudar a detectar la enfermedad más temprano.
“La atención del cáncer de pulmón ha evolucionado de manera muy significativa en los últimos 15 años, partiendo de los fundamentos de los tratamientos tradicionales, como la quimioterapia”, afirma el Dr. Francesco Grossi, director de la División de Oncología Médica del IRCCS, en Génova, Italia. “Hoy en día, la incorporación de nuevas terapias dirigidas e inmunoterapias nos está ayudando a redefinir lo que es posible, lo que nos permite mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida de las personas que viven con cáncer de pulmón”.
Es importante destacar que las personas más jóvenes suelen tolerar mejor los tratamientos intensivos y tienen más probabilidades de presentar mutaciones genéticas específicas que pueden ser objeto de tratamientos innovadores.
Para hacer frente al aumento de las tasas de cáncer de pulmón en adultos jóvenes se requerirá una acción coordinada, que abarque desde la sensibilización y la reducción del estigma hasta el fortalecimiento de los sistemas de salud y las guías que permitan un diagnóstico más temprano y un tratamiento oportuno. Al superar las percepciones antiguas sobre quiénes están en riesgo, podemos contribuir a garantizar que más personas sean diagnosticadas a tiempo, tengan acceso a la atención adecuada más pronto y cuenten con mayores posibilidades de lograr mejores resultados.



