Lectura 4:00 min
IA, déficit fiscal o inflación: ¿Cómo explicar los recientes movimientos de las tasas largas en EU?

Opinión
Después de alcanzar niveles no observados desde hace décadas, durante el mes de octubre los rendimientos a vencimiento de los bonos del Tesoro de 10 y 30 años registraron una caída de 32 y 35 puntos base (pb) entre el 8 de octubre y el 3 de noviembre, respectivamente, e incluso retomaron su correlación negativa con los rendimientos de los mercados accionarios tras varios meses de haberla perdido.
¿Qué factores están detrás de este movimiento?
Para realizar un breve análisis se puede partir del marco de la teoría económica, la cual señala que los rendimientos de largo plazo se pueden descomponer en las expectativas de las tasas de corto plazo y una prima por plazo que varía en el tiempo. Esta prima puede interpretarse como el rendimiento adicional que solicitan los inversionistas por invertir en un instrumento de largo plazo en lugar de reinvertir en instrumentos de corto y puede variar por factores fundamentales como la incertidumbre sobre la inflación, los riesgos fiscales y los riesgos sobre el crecimiento económico, entre otros.
Recientemente, las expectativas de la tasa corto plazo registraron una reducción, a tal grado que el mercado de futuros pasó de descontar 93pb a solo 63pb de alza para la reunión de la FED de septiembre de 2027, entre el 30 de septiembre y el 3 de noviembre. Los movimientos de las expectativas de la tasa corta parecen coincidir con la reducción de los rendimientos de largo plazo.
En cuanto a la inflación, esta continuó por encima de lo esperado en septiembre, mientras que las expectativas de inflación implícitas en la diferencia entre los bonos a tasa real y nominal no tuvieron una reducción sino hasta finales de octubre, semanas después del inicio de la caída de las tasas de largo plazo. Algo similar ocurrió con el precio del petróleo, el cual no cambió su tendencia de forma significativa hasta el 30 de octubre.
En donde sí ha habido un movimiento coincidente con la caída de las tasas nominales de largo plazo es en su componente real. La tasa real de interés a 10 años mostró una caída de 29pb entre el 5 de octubre y el 3 de noviembre, lo cual coincide con una reducción de 27pb de la estimación de la propia prima por plazo que realiza Bloomberg. Así mismo, es notable como tanto el S&P500 como el Nasdaq alcanzaron sus niveles máximos el día 6 de octubre, para después comenzar su caída durante el resto del mes.
El hecho de que la caída de las tasas reales, la estimación de la prima por plazo y los índices accionarios pueda asociarse con la caída de las tasas nominales a 10 y a 30 años podría indicar que están relacionadas las expectativas de crecimiento económico.
Durante la última semana de septiembre y la primera de octubre se dieron a conocer algunos estudios (e.g. Gartner, Brookings) que señalaron los elevados niveles de ingresos que tienen que generar la IA para obtener rentabilidad de las inversiones actuales. Esto, aunado a la relevante caída de start ups asociadas a la IA (e.g. CoreWeave y Nebius), pudo influir en un cambio en las expectativas de crecimiento de largo plazo de la economía norteamericana, altamente explicadas por la inversión en IA, que ya estaban incorporados en los elevados rendimientos observados durante las últimas semanas.
En suma, en ausencia de cambios significativos en materia fiscal, la reciente reducción de los rendimientos de largo plazo en EE.UU. parecen estar asociados a menores expectativas de las tasas de corto plazo y a un posible ajuste en las expectativas de crecimiento económico.
*El autor es economista principal de BBVA Research México.