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Pueblo Bonito abre nueva ruta de lujo en San Miguel de Allende

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La apertura de Pueblo Bonito Vantage San Miguel de Allende refleja una estrategia de crecimiento enfocada en turismo cultural, bienestar, hospitalidad personalizada y nuevos mercados.

Patricia Ortega

San Miguel de Allende se convirtió en el nuevo punto de inflexión para Grupo Pueblo Bonito. Después de construir buena parte de su historia en Los Cabos y Mazatlán, la compañía abrió en Guanajuato una propiedad que amplía su mapa de operación y plantea una estrategia distinta del negocio turístico: el crecimiento ya no sólo está en la playa, sino también en los destinos culturales con identidad, conectividad y capacidad para atraer viajeros de alto valor.

Pueblo Bonito Vantage San Miguel de Allende llegó al mercado con una inversión de 70 millones de dólares, 111 habitaciones, espacios para eventos, bodas y convenciones, así como una oferta gastronómica integrada por Casa Bistro, LaFrida y V Rooftop Bar. El proyecto generó 200 empleos directos y más de 1,200 indirectos, con impacto en proveedores, contratistas y prestadores de servicios locales.

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La terraza de LaFrida en Pueblo Bonito Vantage San Miguel de Allende.Foto: Cortesía

En entrevista con El Economista, José Luis Mogollón, presidente del Consejo Administrativo de Grupo Pueblo Bonito, explicó que esta apertura tiene un peso estratégico para la compañía porque combina diversificación geográfica, desarrollo de marca y acercamiento a un nuevo perfil de huésped.

San Miguel nos permite diversificarnos en varios aspectos: en marca, en geografía, en perfil de cliente y en posicionamiento. Es una entrada al lujo experiencial", dijo José Luis Mogollón.

Mogollón conoce de cerca la operación y el desarrollo inmobiliario del grupo. Antes de asumir la presidencia del Consejo, participó en la dirección de proyectos como Quivira Los Cabos, uno de los complejos más relevantes de Pueblo Bonito, y ocupó cargos vinculados con estrategia, inversión y expansión. Su formación como Ingeniero Industrial y de Sistemas por el Tecnológico de Monterrey, así como su MBA por Stanford Graduate School of Business, complementan una visión que cruza hotelería, finanzas y planeación de largo plazo.

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José Luis Mogollón, presidente del Consejo Administrativo de Grupo Pueblo Bonito.Foto: Cortesía

Lujo con identidad

La nueva propiedad es la segunda bajo el concepto Pueblo Bonito Vantage (la primera se encuentra en el Centro Histórico de Mazatlán), marca creada para atender a un huésped que no busca únicamente hospedaje, sino una experiencia vinculada al destino. En San Miguel de Allende, esa propuesta toma forma a través de la arquitectura, el servicio, las vistas urbanas, la gastronomía, el bienestar y los espacios para celebraciones.

El mercado de San Miguel es otro mercado. Sí nos estamos yendo al lujo experiencial; es una clientela que busca otro tipo de turismo y de viaje: más cultural, gastronómico, romance", comentó Mogollón.

El directivo subrayó que la incursión en este segmento no desplaza el negocio tradicional del grupo. Pueblo Bonito mantiene su fortaleza en resorts de playa y en el modelo todo incluido, pero Vantage permite ampliar su presencia en destinos donde el huésped valora estancias más personalizadas.

La compañía, recordó, nació bajo un plan europeo antes de consolidar su operación todo incluido en destinos turísticos de playa. Esa historia, dijo, explica por qué alimentos, bebidas y servicios siguen siendo pilares del modelo. "Nosotros nunca dejamos de ser un plan europeo. Lo único que estamos haciendo es traer todo ese conocimiento hacia el mercado de San Miguel", afirmó.

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Master Suite en Pueblo Bonito Vantage San Miguel de Allende, Guanajuato.Foto: Cortesía

En su visión, el reto está en trasladar esa experiencia a un destino con una oferta hotelera sólida y competida. Para diferenciarse, Pueblo Bonito apuesta por una mezcla de hospitalidad, tecnología, diseño y sentido de lugar. "Te quedas en tu habitación y ves la parroquia y todo el skyline de San Miguel. Te sientes mucho más parte de la ciudad", dijo.

Bienestar y celebración

Uno de los ejes más visibles de Vantage San Miguel es el bienestar. Mogollón evitó definirlo como un spa convencional. La propiedad integra en AROMATIKA: terapias de luz, sonido, sauna infrarrojo y tecnología enfocada en descanso, recuperación y objetivos específicos de salud integral.

No estoy hablando de un spa, estoy hablando de un programa de wellness".

La ubicación del destino fortalece esa propuesta. San Miguel de Allende tiene cercanía con mercados emisores como Ciudad de México, Querétaro, León, Guanajuato Capital, Irapuato, Celaya, Aguascalientes, San Luis Potosí, entre otros. Para el grupo, esa conectividad abre una oportunidad distinta a la de los resorts que dependen del viaje aéreo.

Tienes arriba de 40 millones de personas que pueden manejar a ese destino. Eso te abre una gama de experiencias que puedes darle a tus clientes que viven en esta región", explicó.

El wellness puede convertirse, entonces, en una experiencia recurrente. Un huésped puede viajar por cuatro días para descansar, dormir mejor o cumplir una meta de bienestar, y repetir la estancia varias veces al año. Esa frecuencia, consideró Mogollón, permite una relación más cercana entre hotel y cliente.

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El spa de Pueblo Bonito Vantage San Miguel de Allende integra bienestar, descanso y tecnología en una experiencia sensorial.Foto: Cortesía

San Miguel también es un destino clave para bodas y eventos sociales. La propiedad fue diseñada con salones, terrazas, espacios exteriores, áreas para novias y vistas hacia la ciudad. La intención es participar en uno de los segmentos más dinámicos del destino, pero con una propuesta que integre infraestructura y experiencia.

Sabemos que las bodas son muy importantes en San Miguel. Hicimos toda una infraestructura para que las novias y sus huéspedes tengan una experiencia distinta", añadió.

Plataforma nacional

La apertura también busca elevar la visibilidad de Pueblo Bonito en México. Aunque el grupo tiene una relación sólida con el mercado estadounidense, San Miguel de Allende le permite acercarse al viajero mexicano de lujo, un segmento que reconoce el valor de la cultura, la gastronomía y la cercanía. "Pueblo Bonito como marca es más conocida en Estados Unidos que en México", reconoció Mogollón.

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La fuente en el lobby en Pueblo Bonito Vantage San Miguel de Allende.Foto: Cortesía

Desde esa perspectiva, Vantage San Miguel no sólo debe generar resultados por sí mismo. También funciona como vitrina para una compañía que quiere ampliar su diálogo con nuevos inversionistas, socios y mercados.

San Miguel es un lugar estratégico que nos va a ayudar a dar a conocer la marca a un segmento muy importante del turismo de lujo mexicano", dijo.

El crecimiento continuará en México. El grupo trabaja en un nuevo Vantage en Los Cabos, además de proyectos bajo la marca Pueblo Bonito en ese destino y en Riviera Maya. La expansión internacional está en evaluación, con posibles mercados como Estados Unidos, Costa Rica y República Dominicana, aunque la prioridad inmediata será consolidar los proyectos nacionales.

Primero vamos a expandirnos en estos proyectos de México y luego ya nos vamos a ir al exterior", adelantó.

Mogollón considera que México mantiene condiciones difíciles de replicar: cercanía con Estados Unidos, clima, playas, cultura, gastronomía y talento en hospitalidad. Sin embargo, insiste en que el crecimiento turístico debe acompañarse de compromiso con las comunidades.

Todo lo que hace México sigue siendo México. Lo que tenemos que hacer es creer en él, apostarle y cuidarlo".

Grupo Pueblo Bonito participa en acciones sociales a través de la Fundación Letty Coppel y, de acuerdo con el directivo, la compañía ya colaboraba en San Miguel de Allende antes de la apertura formal del hotel.

Dijo que con Vantage San Miguel de Allende, Pueblo Bonito suma una propiedad, pero también ensaya una nueva forma de crecer. "La apuesta no consiste sólo en salir de la playa, sino en construir presencia en destinos donde el lujo se entiende como una combinación de cultura, servicio, bienestar y pertenencia", concluyó Mogollón.

patricia.ortega@eleconomista.mx

Patricia Ortega

Coordinadora de Operación Editorial de Suplementos y Ediciones Especiales de El Economista. Licenciada en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Estudió una especialización en Periodismo Económico en la Universidad de Miami, auspiciada por la Fundación Reuters. Ganadora del premio por la "destacada cobertura en finanzas verdes", entregado por la BMV y el Consejo Consultivo de Finanzas Verdes. Ha sido analista de mercados, editora de finanzas y creadora de ranking de negocios, responsabilidad social y mercados, y ha trabajado en la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, Reforma, Excélsior, Mundo Ejecutivo, Expansión, Fortuna, Infosel y Economática.

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