Lectura 4:00 min
Rubio recibe a ministros del G20 con traspié: Se quedan sin foto de familia por rechazo europeo a Lavrov
El secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, recibe este viernes a sus homólogos del G20, incluido el ruso Serguéi Lavrov, para unas conversaciones que se prevén tensas por las guerras en Ucrania e Irán y los precios de la energía.

La subsecretaria de Asuntos Exteriores de Italia, Maria Tripodi; el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi; el ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun; y el canciller, Roberto Velasco, durante la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G20.
El secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, recibe este viernes a sus homólogos del G20, incluido el ruso Serguéi Lavrov, para unas conversaciones que se prevén tensas por las guerras en Ucrania e Irán y los precios de la energía.
La reunión de ministros de Exteriores en Atlanta, a solo unos días de las cruciales elecciones de medio mandato en Estados Unidos, sentará las bases para la cumbre de líderes del G20 de diciembre cerca de Miami, en el complejo turístico del presidente Donald Trump.
Te puede interesar
Rubio advirtió en una sesión plenaria inaugural que el mundo enfrenta "crisis económicas y geopolíticas interconectadas, muchas de las cuales representan graves amenazas" para la economía global.
Se esperan pocos avances esta semana por parte del grupo de las 20 principales economías, que incluye a China, India, Rusia, Japón, Alemania y Francia, por las discrepancias respecto a la guerra en Ucrania y las repercusiones del conflicto con Irán.
Rusia ha sido marginada por la mayor parte de Occidente tras su invasión del territorio ucraniano en 2022, y el propio Lavrov sigue sujeto a sanciones internacionales.
Sin foto de familia
El encuentro de Rubio con Lavrov será seguido de cerca. Ocurre además antes de las nuevas negociaciones entre Moscú, Kiev y Washington en noviembre.
Pero la reunión comenzó con un traspié: se anuló la tradicional foto de familia, en la que posan juntos todos los representantes que asisten a la reunión, ya que los europeos no querían aparecer al lado de Lavrov.
El canciller ruso está efectivamente en la sala de reuniones, que se celebra en un gran hotel de la ciudad.
Su presencia "no normaliza en absoluto sus actos ni sus posiciones", indicó antes de la reunión una fuente diplomática, al añadir que "los europeos seguirán defendiendo firmemente su línea sobre Ucrania".
Estados Unidos busca la vía diplomática respecto a Ucrania, al tiempo que solicita la cooperación de Moscú para controlar los precios de los combustibles, un tema clave de la campaña para las elecciones de medio mandato.
Trump ha suavizado recientemente algunas sanciones contra Rusia, así como ha promocionado un acuerdo para que le venda diésel ante el alza de los precios.
"El G20 ya no es realmente un foro donde los ministros de Relaciones Exteriores puedan llegar a un acuerdo sobre una declaración", señaló una fuente diplomática.
La administración de Trump, que está a punto de ceder el mandato rotativo del grupo a Reino Unido, considera que éste se ha desviado de su misión principal.
Washington se ha comprometido a devolver al G20 su objetivo de impulsar el crecimiento económico, al argumentar que la seguridad y la prosperidad económica están "íntimamente relacionadas".
"Prueba de fuego"
Los precios mundiales de la energía se han disparado desde que la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero provocó el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Teherán.
"Esta es la última prueba de fuego que tiene el G20, al menos bajo la presidencia estadounidense del G20, hasta Miami", aseguró a la AFP Alisha Chhangani, del centro de pensamiento Atlantic Council.
Sus resultados influirán en cómo se perfila la cumbre de diciembre.
Chhangani espera que Washington intente argumentar que las crisis de seguridad también son crisis económicas.
Probablemente presionará para que se llegue a un acuerdo sobre lo que significa la "libertad de navegación" dentro y fuera de Ormuz, una vía marítima crucial para el tránsito de petróleo y gas, señaló.
Pero esto podría enfrentar objeciones de China, que se opuso a la redacción sobre la libre navegación en ese paso y en todo el mundo en una reunión anterior de ministros de Finanzas.
El jefe de la diplomacia china, Wang Yi, no estará presente en Atlanta y en su lugar enviará a su adjunto, informó el Departamento de Estado.
Mientras tanto, crece el riesgo de una mayor escalada en Oriente Medio, pues Israel amenaza con bombardear otra vez a Irán y Trump ha dado a entender que podría lanzar un ataque después de las elecciones de medio mandato del martes.

