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La OMS alerta del riesgo de retroceso en los sistemas sanitarios de todo el mundo y exige medidas urgentes
El director general de la OMS ha subrayado que "invertir en sistemas de salud más sólidos y equitativos, incluidos sistemas de datos sanitarios resilientes, es fundamental.

La OMS ha instado a todos los gobiernos, y en especial a aquellos en los que se confirmaron los primeros casos humanos, a que compartan información, datos y hallazgos que puedan resultar útiles.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que los avances logrados en los sistemas sanitarios de todo el mundo están amenazados por un posible retroceso, por lo que ha reclamado medidas urgentes para reforzarlos y salvaguardar el progreso alcanzado durante los últimos años.
Así lo recoge el informe 'Estadísticas Mundiales de Salud 2026', publicado este miércoles por la OMS, que alerta de que los objetivos sanitarios globales no se están cumpliendo debido a un progreso "desigual y lento" y, en algunos ámbitos, incluso en retroceso.
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"Estos datos revelan tanto avances como desigualdades persistentes, ya que muchas personas, especialmente mujeres, niños y personas de comunidades marginadas, siguen sin tener acceso a las condiciones básicas para una vida sana", ha declarado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
En este contexto, el director general de la OMS ha subrayado que "invertir en sistemas de salud más sólidos y equitativos, incluidos sistemas de datos sanitarios resilientes, es fundamental para orientar las acciones, subsanar las deficiencias y garantizar la rendición de cuentas".
Datos positivos: Descenso del VIH
El informe destaca que, aunque en la última década se han registrado mejoras significativas en la salud global, con millones de personas beneficiándose de una mayor prevención, mejores tratamientos y un mayor acceso a servicios esenciales, los desafíos persistentes y emergentes están impidiendo que el mundo alcance los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con la salud para 2030.
Así, el trabajo destaca que las nuevas infecciones por VIH disminuyeron un 40 por ciento entre 2010 y 2024. Además, el consumo de tabaco y alcohol también ha descendido desde 2010 y el número de personas que necesitan intervenciones para enfermedades tropicales desatendidas disminuyó un 36 por ciento entre 2010 y 2024.
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Además, el acceso a servicios que influyen en los resultados de salud se expandió rápidamente entre 2015 y 2024. Durante este período, 961 millones de personas obtuvieron acceso a agua potable gestionada de forma segura, 1200 millones a saneamiento, 1600 millones a higiene básica y 1400 millones a soluciones para cocinar de forma limpia.
La OMS afirma que es alentador que la Región de África de la OMS haya logrado reducciones más rápidas que el promedio mundial en VIH (-70%) y tuberculosis (-28 %), y que la Región de Asia Sudoriental esté en camino de alcanzar su meta de 2025 para la reducción de la malaria.
Datos negativos: aumenta la malaria
Sin embargo, la OMS advierte de que la incidencia de la malaria ha aumentado un 8,5 por ciento desde 2015, lo que aleja al mundo de los objetivos globales, mientras que el progreso general continúa siendo muy desigual entre regiones.
Además, señala que los riesgos prevenibles siguen socavando la salud y frenando los avances. La anemia afecta al 30,7 por ciento de las mujeres en edad reproductiva, sin que se hayan registrado mejoras en la última década. Por su parte, la prevalencia del sobrepeso en menores de cinco años alcanzó el 5,5 por ciento en 2024, mientras que la violencia contra las mujeres continúa ampliamente extendida: la violencia de pareja afecta a una de cada cuatro mujeres en todo el mundo.
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"Los logros obtenidos con tanto esfuerzo en prevención, tratamiento y acceso se están viendo revertidos por las persistentes desigualdades, las consecuencias duraderas de la pandemia de COVID-19 y la crisis mundial de financiación de la salud", ha recalcado la subdirectora general de la OMS para Sistemas de Salud, Acceso y Datos, Yukiko Nakatani.
Medidas urgentes para proteger los avances
La OMS señala que el progreso hacia la cobertura sanitaria universal (CSU) se ha ralentizado "drásticamente". De este modo, el índice mundial de cobertura de servicios aumentó solo ligeramente, de 68 a 71, entre 2015 y 2023.
Una cuarta parte de la población mundial enfrentó dificultades financieras debido a los costos de la salud, y 1.600 millones de personas vivían en la pobreza o se vieron abocadas a ella debido a los gastos sanitarios de bolsillo en 2022.
Al mismo tiempo, la cobertura de vacunación infantil se mantiene por debajo del objetivo, y las brechas de inmunidad contribuyen a los brotes. Si bien, la mortalidad materna mundial ha disminuido un 40 por ciento desde el año 2000, sigue siendo casi tres veces mayor que el objetivo de 2030.
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Para la OMS, muchos de los factores que contribuyen a la mala salud -como los riesgos nutricionales, conductuales y ambientales- no están mejorando con la suficiente rapidez. Así, la contaminación atmosférica provocó un estimado de 6,6 millones de muertes en todo el mundo en 2021, mientras que la falta de acceso a agua potable, saneamiento e higiene contribuyó a 1,4 millones de muertes en 2019.
"Estas tendencias reflejan demasiadas muertes que podrían haberse evitado. Ante el aumento de los riesgos ambientales, las emergencias sanitarias y el empeoramiento de la crisis de financiación de la salud, debemos actuar con urgencia: fortalecer la atención primaria de salud, invertir en prevención y garantizar una financiación sostenible para construir sistemas de salud resilientes y retomar el rumbo", ha apuntado Nakatani.
Según la OMS, la pandemia de COVID-19 puso aún más de relieve las vulnerabilidades de los sistemas sanitarios mundiales. Entre 2020 y 2023 se relacionó con un estimado de 22,1 millones de muertes adicionales, incluidas las indirectas, una cifra más del triple de las muertes notificadas oficialmente por COVID-19.
Como indica la Organización, esto refleja la magnitud del impacto global de la pandemia, que revirtió una década de avances en la esperanza de vida y cuya recuperación sigue siendo incompleta y desigual entre regiones.
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Se necesitan mejores datos
El informe destaca importantes deficiencias en los datos que impiden una evaluación completa del progreso. A finales de 2025, solo el 18 por ciento de los países informaban datos de mortalidad a la OMS en el plazo de un año, y casi un tercio nunca había informado datos sobre las causas de muerte.
Del mismo modo, apenas un tercio de los países cumplía con los estándares de la OMS para datos de mortalidad de alta calidad, mientras que aproximadamente la mitad tenía datos de baja o muy baja calidad, o carecía de ellos. De los 61 millones de muertes estimadas a nivel mundial en 2023, solo alrededor de un tercio se notificaron con información sobre la causa de muerte, y solo alrededor de una quinta parte contaba con datos codificados según la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).
"La falta de datos limita gravemente la capacidad de monitorear las tendencias de salud en tiempo real, comparar resultados entre países y diseñar respuestas eficaces de salud pública", ha afirmado el director del Departamento de Datos, Salud Digital, Analítica e Inteligencia Artificial, Alain Labrique.





