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Aliados de la OTAN frustran complot ruso
En las profundidades de las aguas del Ártico, cerca del remoto archipiélago de Svalbard, esta primavera, los aliados de la OTAN sorprendieron a submarinos rusos entrenando para desplegar un arma secreta diseñada para inutilizar cables submarinos críticos sin dejar huellas.

Londres. En las profundidades de las aguas del Ártico, cerca del remoto archipiélago de Svalbard, esta primavera, los aliados de la OTAN sorprendieron a submarinos rusos entrenando para desplegar un arma secreta diseñada para inutilizar cables submarinos críticos sin dejar huellas.
La operación clandestina rusa, descrita a Reuters por dos funcionarios occidentales, fue llevada a cabo por la Dirección General de Guerra Submarina (GUGI) de Moscú, que utilizó sumergibles de aguas profundas para simular el despliegue de esta sofisticada y destructiva tecnología.
Una operación conjunta entre Gran Bretaña, Noruega y EU localizó y abordó a los buques rusos en alta mar, según informaron dos funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato. Se impidió que los buques completaran sus ejercicios y finalmente abandonaron la zona.
El caso en alta mar se produce en un momento en que funcionarios de inteligencia occidentales temen que el Kremlin esté intensificando las operaciones de sabotaje en Europa y preparándose para un conflicto con la OTAN.
Los cables, no más gruesos que una manguera de jardín, que yacen en el lecho marino o están enterrados justo debajo, son fundamentales para la conectividad global a internet y las transacciones financieras.
