Montevideo.- El asesinato de al menos 16 pacientes por parte de enfermeros en dos hospitales de Uruguay va a generar "un shock" prolongado en la población y el personal de la salud tendrá que hacer un esfuerzo para recuperar la confianza, evaluó el presidente José Mujica.

El domingo 18 de marzo, la justicia uruguaya procesó a los enfermeros Marcelo Pereira y Ariel Acevedo por el homicidio de al menos 16 personas y a una enfermera por el encubrimiento de los delitos en un centro de salud privado Sociedad Española , y el hospital Maciel, del ministerio de Salud Pública.

La investigación inició cuando compañeros de trabajo de los procesados alertaron de las repentinas muertes de pacientes en esos nosocomios, por lo que se extendió a otras instituciones de salud.

La Policía recibió unas 200 denuncias de personas que sospechan que sus familiares fueron asesinados por Acevedo y Pereira durante su internación.

LES INYECTABAN AIRE Y MORFINA

La justicia uruguaya descartó que los enfermeros hayan actuado por piedad, como aseguraron en los interrogatorios, en los que revelaron que aplicaban morfina y aire a los pacientes, durante los últimos dos años.

Por medio intravenoso apliqué aire directamente a la vía del paciente (...) No al azar, se trataba de pacientes en etapa terminal. En el cual él y la familia, según mi visión, estaban en un sufrimiento continuo", dijo Ariel Acevedo durante el interrogatorio.

Al inyectar aire vía intravenosa, Acevedo provocaba embolia pulmonar y paro cardíaco. Pereira inyectaba anestésicos.

"Mi intención no era parar la vida, sino permitir descansar", agregó Acevedo, de 46 años y quien admitió la muerte de 11 personas.

Los casos no eran terminales y las muertes inclusive ocurrieron en pacientes a los que se les había autorizado el alta, dijeron las autoridades.

Pereira y Acevedo confesaron también haber aprovechado emergencias en los hospitales para sustraer drogas, que luego usarían para cometer sus crímenes. Si bien la hipótesis policial es que los enfermeros no actuaron en conjunto, sí se ha establecido que se conocían.

LLUEVEN DENUNCIAS

La Policía, las autoridades sanitarias y las asociaciones de usuarios de la salud de Uruguay han recibido centenares de denuncias de familiares de fallecidos en dos hospitales donde trabajaban dos enfermeros que confesaron 16 homicidios de pacientes.

El Movimiento Salud Para Todos, asociación de usuarios del hospital público Maciel, ya recibió 250 llamadas de familiares de fallecidos en los dos hospitales, dijo a la AFP su presidente, Ruben Bouvier, quien denuncia que detrás del sórdido caso de los enfermeros están "la desidia y la falta de controles".

Bouvier sostiene que "no solo en la Española y en el Maciel sucedieron este tipo de cosas" y afirma que tienen información sobre muertes sorpresivas en centros de salud de todo el país.

La organización planea reunir los datos de todos los casos y presentarlos ante el juez Rolando Vomero, quien lleva el caso.

En la Unidad de Información al usuario del Ministerio de Salud Pública (MSP) -que fue reforzada a raíz del caso- se recibieron el martes 67 consultas de familiares de fallecidos en estos sanatorios, dijo el miércoles en conferencia de prensa Elena Clavel, directora general del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS).

En tanto, la Dirección General de Crimen Organizado, a cargo de la investigación policial, sumó más de 200 denuncias que ahora los investigadores deberán chequear, según el diario El País.

ME DAN ASCO

"Me dan mucho asco, y asco la gente que los tapó, que los protegió, que los apañó, porque detrás de ellos tiene que haber algún responsable", dijo Miriam Rodríguez, hija de Santa Gladys Lemos, cuyo asesinato la semana pasada aceleró las investigaciones y permitió detener a los enfermeros.

Lemos, una mujer diabética de 74 años, acababa de recibir el alta cuando murió sorpresivamente, lo que alertó al cuerpo médico, que ordenó una autopsia.

Los familiares de Lemos se enteraron que la muerte de su madre no había sido natural.

"El juez nos dijo que había muchas personas, decenas, decenas de muertes", aseguró Miriam.

MUJICA RECONOCE RESPONSABILIDAD

En sus primeras declaraciones públicas tras la difusión del caso, el presidente José Mujica reconoció la responsabilidad del Estado en la desaparición de María Claudia García de Gelman para acatar la sentencia dispuesta por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el mandatario habló sobre su perdón en el programa de Sonia Breccia de TNU.

Yo le pedí perdón a una señora que había perdido una hija. Por mis errores personales tengo que pedir a los que hayan sentido dolor , expresó el presidente en el final del programa. Mi mayor perdón es que no le serví al pueblo uruguayo cuando le tenía que haber servido , agregó el ex guerrillero tupamaro.

Nos pasamos una vida soñando que se venía algo, que calculábamos que se venía, y a la hora señalada no estuvimos , dijo Mujica.

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