La Comisión Europea anunció este viernes que apelará después de que la justicia comunitaria anulara su decisión de exigir a Apple que devolviera a Irlanda 13,000 millones de euros (unos 15.1 millones de dólares) de impuestos atrasados.

En una nota oficial, la Comisión apuntó que el Tribunal General de la UE, que el pasado 15 de julio dejó sin efecto la decisión de la propia Comisión, "ha cometido algunos errores legales" y por ello va a llevar el caso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

En un fallo considerado histórico, la responsable por la Competencia empresarial en la Comisión Europa, Margrethe Vestager, había decidido en agosto de 2016 exigir a Apple que devolviese esa enorme suma a Irlanda, gesto que puso a Europa en la mira de los gigantes tecnológicos.

En su decisión, la Comisión concluyó que Irlanda permitió a Apple registrar beneficios obtenidos en Europa, África e India casi completamente libres de impuestos entre 2003 y 2014.

Así, la UE en general y Vestager en particular se convirtieron en una especie de azote para las grandes firmas de Silicon Valley. El presidente estadounidense Donald Trump llegó a afirmar que Vestager odiaba a Estados Unidos a causa de la decisión.

Apple y las propias autoridades irlandeses apelaron entonces al Tribunal General europeo, que en julio de este año se pronunció contra la decisión de la Comisión.

En la nota divulgada este viernes, Vestager apuntó que una de las prioridades de la Comisión es "asegurar que todas las empresa, grandes y pequeñas, paguen su justa parte de los impuestos".

Según Vestager, aunque los países miembros de la UE tienen competencia para definir su legislación fiscal, ésta debe estar alineada con la normativa europea.

"Si un país miembro [de la UE] ofrece a cierta empresa multinacional ventajas fiscales que no están disponibles para sus adversarias, esto hiere la justa competencia en la Unión Europea", por constituir ayuda estatal indebida, señaló.

Por su parte, un vocero de Apple comentó a AFP que "revisará la apelación de la Comisión, cuando reciba el documento, aunque no alterará la conclusión del Tribunal General, que prueba que siempre hemos respetado la ley en Irlanda".