Un juez ordenó la suspensión temporal de la deportación de familias migrantes recientemente reunidas tras haber sido separadas en la frontera con México por las políticas migratorias del gobierno de Trump.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) había solicitado al juez Dana Sabraw que aplazara las deportaciones por una semana después de una reunificación. La ACLU dijo en documentos presentados en corte que su pedido era en respuesta a “rumores crecientes y persistentes (...) de que podrían ocurrir deportaciones masivas de manera inminente e inmediata después de las reunificaciones”.

La organización proderechos civiles dijo que los padres necesitan una semana después de reunificarse con sus hijos para decidir si es que solicitan asilo o no.

La decisión “no puede tomarse hasta que los padres no sólo han tenido tiempo para discutir todas las ramificaciones con sus hijos, sino también para escuchar a los intercesores de menores o abogados, que pueden explicar a los padres las posibilidades que sus hijos podrían tener si es que solicitan asilo por su cuenta, en caso de que se quedaran en Estados Unidos (así como dónde es que viviría el niño si es que se queda)”, indicó la ACLU.

El juez Sabraw dijo que ordenó la suspensión temporal de estas deportaciones hasta que el Departamento de Justicia responda a la moción de la ACLU.

Una de las mayores dificultades del Departamento de Seguridad Nacional para reunificar a los niños con sus padres es la falta de documentación suficiente que pruebe la identidad y certeza respecto al grado de parentesco entre los menores y adultos con quienes viajaban en el momento en que fueron arrestados.

Según lo marcado por el juez, todos los niños que hayan sido separados deben estar con sus padres nuevamente para el 26 de julio. Sabraw expuso que espera que todas las agencias federales que deben realizar el proceso de reunificación lo hagan pronto, independientemente del lugar donde estén ubicados los niños afectados.