Larry Kudlow, asesor económico de Trump defendió al presidente sobre lo ocurrido en Canadá sobre la celebración de la reunión del G7 en donde el primer ministro canadiense Justin Trudeau criticó agriamente el pretexto de Trump para imponerles aranceles al aluminio y acero. Kudlow dijo que el canadiense “traicionó” a Trump y le propició una “puñalada por la espalda”. ¿En verdad Trudeau le propició un golpe diplomático a Trump? Veamos lo importante.

Michael D. Shear y Catherine Porter del New York Times describen la síntesis del escenario de guerra política que se observó en Canadá durante la cumbre del G7:

1.El resultado fue un colapso de las frágiles alianzas que los propios funcionarios de la cumbre.

2.De acuerdo con un funcionario europeo, el señor Trump se enfrentó de manera individual a varios de los líderes, dándoles ejemplos de cómo, en su opinión, cada uno de sus países habían maltratado a Estados Unidos, ya sea a través de barreras comerciales o de compromisos de seguridad.

3.El presidente pronunció un monólogo ambivalente durante una de las reuniones que sostuvieron los líderes del G7 a puertas cerradas. En un minuto criticó a Alemania por aprovecharse de los Estados Unidos por venderles automóviles en condiciones desfavorables. Al siguiente, habló del amor que su abuelo, que era alemán, tuvo por Europa.

Como se puede observar en los tres puntos anteriores, nuestros aliados ven a un presidente incoherente e irracional que no puede captar los fundamentos del sistema internacional que funcionan en beneficio de todas las democracias occidentales. Para él, ninguno de los beneficios de la arquitectura internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial es importante.

Se trata de su orgullo, su exceso de protagonismo, su habilidad para crear un caos, y si es necesario lanzar una bola de demolición a la alianza occidental para convencer de que él es más inteligente que todos sus predecesores, no lo pensará dos veces.

Putin, ganador

De visita en China, el presidente ruso Vladimir Putin dijo que estaría encantado de reunirse con el mandatario estadounidense Donald Trump, una vez que Washington esté listo para llevar a cabo la cumbre. Putin también acogió la petición de Trump sobre reincorporar a Moscú al G7.

“No fuimos nosotros los que lo abandonamos  (...) Los colegas se rehusaron a visitar Rusia por motivos bien conocidos”.

“Estaremos listos para recibirlos a todos en Moscú”, agregó.

Rusia fue expulsada del grupo en el 2014 luego de que invadió y se anexó la península de Crimea, y por su apoyo a los separatistas prorrusos en Ucrania. Sin embargo, Trump sugirió que el G7 debía ofrecerle un asiento en la mesa.

“Creo que sería una ventaja tener de vuelta a Rusia”, dijo el mandatario estadounidense la semana pasada.

Confusión, es política de Putin o de Trump

Desde su rancho en Arizona, donde lucha contra un cáncer cerebral, el senador John McCain, casi con seguridad el político estadounidense más respetado a nivel internacional, trató de consolar a nuestros aliados. “Para nuestros aliados: las mayorías bipartidistas en el Congreso siguen siendo partidarias del libre comercio, de la globalización y del respaldo a las alianzas que hemos realizado a lo largo de 70 años gracias a que compartimos nuestros valores”, tuiteó McCain. “Los estadounidenses también lo respaldan, incluso aunque nuestro presidente no lo haga”.

Los representantes demócratas Nancy Pelosi y el senador Charles E. Schumer también publicaron su oposición a Trump en Twitter. “¿Estamos ejecutando la estrategia de seguridad diplomática y nacional de Putin o la estrategia de seguridad diplomática y nacional de AMÉRICA? Después de los últimos días, es difícil de saber”, escribió Schumer.

Deprimente

La decisión de Donald Trump de retirar, a través de un tuit, su apoyo al comunicado final de la cumbre del G7 fue “deprimente”, declaró la canciller alemana, Angela Merkel.

“Es duro, es decepcionante esta vez, pero no es el final” del Grupo de los Siete, afirmó Merkel en una entrevista en la televisión pública alemana ARD.

Desde Francia, Emmanuel Macron dijo al respecto: “La cooperación internacional no puede ser dictada por ataques de ira y comentarios desechables (...) seamos serios y dignos para nuestra gente”.

Un fotógrafo de la agencia de noticias Reuters publicó una fotografía de la mano de Trump después de haberla estrechado a Macron. Se puede apreciar roja; es decir, que el apretón que le imprimió Macron le dejó una huella. Para los códigos no escritos que tanto gustan a Macron y Trump, podría ser un mensaje.