Washington. La vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dejará el cargo a finales de este mes, comentó el presidente Trump a través de un tuit.

“¡Ella es una persona muy especial con talentos extraordinarios que ha hecho un trabajo increíble! Espero que se postule para la gubernatura de Arkansas. Sería fantástica. Sarah, ¡gracias por tu trabajo bien hecho!”, escribió el presidente.

Durante su compleja etapa como vocera, Sanders, de 36 años, se hizo de la confianza de su jefe gracias a la enorme defensa que siempre ha mostrado por él.

No es difícil ver a Sanders respondiendo con sarcasmo o ampliando sus críticas en contra de los medios de comunicación.

En enero pasado, Sanders reveló a la cadena de televisión cristiana CBN lo siguiente: “Dios quería que Donald Trump fuera presidente”.

Uno de sus momentos obscuros lo detectó el fiscal especial sobre el caso de la injerencia rusa, Robert Mueller. La vocera mintió al decir que miembros de alto rango del FBI estuvieron de acuerdo con la decisión que tomó el presidente sobre el despido del director de dicha agencia, James Comey. Sanders aceptó que se trató de un “resbalón de lengua” que ocurrió “al calor del momento”.

Las funciones de Sanders en la Casa Blanca fueron disminuyendo a lo largo de este 2019. Las sesiones informativas que Sanders ha llevado a cabo en este año prácticamente han desaparecido. Ha sido el propio Trump quien encabeza las conferencias de prensa.

Trump hace creer que Sanders irá a competir por la gubernatura de Arkansas, cuando en realidad será hasta el 2022 cuando haya elecciones en ese estado.

Mike Huckabee, exgobernador del estado y padre de Sanders, escribió un tuit diciendo que el presiente Trump pierde a una gran vocera.