La policía egipcia arrojó gases lacrimógenos en la plaza Tahrir de El Cairo a cientos de manifestantes, en su mayoría jóvenes, luego de que algunos lanzaran piedras y reclamaran acelerar los juicios contra ex funcionarios del Gobierno anterior.

Los primeros choques se desataron el martes tarde en un área de la capital, donde familias de algunos de los más de 840 muertos en el levantamiento que condujo a la caída de Hosni Mubarak en febrero se reunieron para honrar a las víctimas.

Al menos 41 policías y cuatro civiles resultaron heridos, informó la agencia estatal MENA. El Ministerio del Interior dijo que la policía arrestó a siete personas que, según aseguró, eran parte de un grupo que quería interrumpir el evento y provocar disturbios.

Más tarde, el Ministerio de Salud dijo en un comunicado que los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes dejaron 590 heridos, entre los cuales había 40 de las fuerzas de seguridad.

Fueron los primeros episodios violentos en semanas en la plaza Tahrir, el centro de la revuelta que llevó a la caída de Mubarak. Las fuerzas policiales, con equipamiento anti-disturbios y escudos, impidieron a los manifestantes marchar hacia el Ministerio.

Los paramédicos trataron a personas principalmente por inhalación de gases lacrimógenos. Un corresponsal de Reuters vio a varias personas con heridas leves, algunas con cortes en la cabeza.

"Esta gente está enojada porque los casos en la corte contra los máximos funcionarios siguen demorados", dijo Ahmed Abdel Hamid, un empleado de una panadería de 26 años, mientras sostenía piedras en la mano.

El testigo explicó que la policía primero chocó con las personas reunidas en el evento para honrar a los "mártires", como se llama a los muertos en el levantamiento. Eso provocó que los manifestantes se movilizaran a Tahrir.

"La gente quiere la caída del régimen", gritaban algunos.

Otros pedían la renuncia del mariscal Mohamed Hussein Tantawi, jefe del consejo militar que ahora gobierna Egipto.

Los choques continuaban durante la mañana. Al amanecer, decenas de camiones policiales anti-disturbios que habían sido estacionados cerca de la plaza se retiraron del área, pero se mantenía un cordón formado alrededor del Ministerio del Interior.

RDS