Utrecht. Tres personas murieron y cinco resultaron heridas en un ataque armado en un tren en Holanda, informaron las autoridades.

El ataque ocurrió en Utrecht, un pueblo en el centro de Holanda. Horas después, las autoridades informaron que un sospechoso fue arrestado.

Antes habían vinculado a un hombre, de 37 años y nacido en Turquía, con el tiroteo. Publicaron la fotografía del hombre con barba rasa en el transporte público, vestido de suéter azul oscuro con capucha baja, e identificado como Gokman Tanis.

El alcalde Jan van Zanen aseguró que lo más probable es que se haya tratado de un “ataque terrorista”.

“No podemos descartar que se haya tratado de un ataque terrorista y, mas aún, debemos asumir eso. Lo más probable es que hubo un solo atacante pero podrían haber más”, dijo el alcalde.

Inmediatamente tras el ataque, las autoridades aumentaron a su nivel máximo la alerta terrorista en la zona.

El primer ministro Mark Rutte expuso que no se puede descartar la posibilidad de que se trató de un ataque terrorista.

“Nuestra nación ha sido víctima de un ataque en Utrecht. Es claro que hubo disparos contra pasajeros de un tranvía en Utrecht y que hay heridos (...) No excluimos la posibilidad de que se haya tratado de un ataque terrorista”, expresó Rutte.

En la nación “cunde una mezcla de incredulidad y rechazo” ante lo sucedido, añadió.

Democracia, más fuerte que el fanatismo

Dijo: “Si se trata de un ataque terrorista, hay una sola respuesta: nuestra nación, la democracia, debe ser más fuerte que el fanatismo y la violencia”.

También comentó que algunos heridos “todavía están en condición crítica”.

Las fotografías de la escena del posible acto terrorista, que según las autoridades ocurrió alrededor de las 10:45 de la mañana, mostraron al menos un cuerpo cubierto con una sábana blanca al lado del tren detenido cerca del Oktoberplein 24, una concurrida intersección en el suroeste de Utrecht.

El tiroteo, que se produjo tres días después de un ataque a las mezquitas en Nueva Zelanda donde murieron 50 personas, provocó alarmas en Europa.

Las autoridades holandesas desencadenaron una respuesta de emergencia masiva, incluso cuando la magnitud del ataque y sus motivaciones no estaban claros.