Pise fuerte el acelerador de un nuevo Ford Mustang o una F-150 y escuchará un gruñido estruendoso. Es el rugido que muchos estadounidenses asocian con el poder de un auto desde hace décadas.

Todo es una farsa. El gruñido del motor en algunos de los automóviles y camiones de Estados Unidos con mayores ventas es en realidad una versión afinada de playback, causado a través de tuberías especiales. Pero vuelven locos a los entusiastas de esos vehículos.

El ruido de motor falso se ha convertido en uno de los pequeños secretos tramposos de la industria automotriz. Fabricantes de autos de BMW y Volkswagen ofrecen toda una bolsa de sonidos truqueados. Sin ellos, los motores más eficientes que existen hoy sonarían mucho más suaves. Las armadoras se preocupan por ese efecto, pues podría alejar a posibles compradores.

Los motores más suaves son en realidad un símbolo positivo de hasta qué punto los motores y la economía de los combustibles han progresado. Pero los fabricantes de automóviles reconocen que recurren al artificio porque entienden una paradoja clave coche-comprador: los conductores quieren sentir fuerza con el sonido clásico de un auto antiguo de alto consumo de gasolina, pero se benefician con el ahorro de combustible de un mejor motor nuevo.

Los alterados cantos rugientes de un motor se han convertido en firma de autos eléctricos inquietantemente tranquilos, como el Toyota Prius. Pero la falsedad está encontrando cada vez más su camino en camiones fornidos y autos musculosos , venerados por muchos años por su gruñido icónico.

Para el 2015 Mustang EcoBoost ingenieros y desarrolladores de sonido de Ford trabajaron en un sistema llamado Active Noise Control que amplifica el ronroneo del motor a través de altavoces instalados en el auto. Una encuesta del fabricante de estos automóviles en clubes de fans de Mustang destacólos conceptos sonoros como lo que más disfrutaron.

Ford dijo en un comunicado que el auge del motor V-8 de la vendimia ha sido considerado como una llamada de apareamiento de Mustang , pero añadió que el sonido de equino brioso que ofrece el auto es atlético y juvenil , con un gruñido más refinado y un sentimiento de baja frecuencia omnipotente .

Entre los puristas, el engaño ha inspirado a una crisis de identidad y transforma el corazón de la leyenda automotriz estadounidense. La experiencia auditiva de un auto, argumentan, es un intangible que es tan invaluable como lo que está acelerando dentro del cofre.

En otros hay enojo

Para este tipo de auto, el estruendo que se siempre se le ha escuchado ha sido, literalmente, música para disfrutar , dijo Mike Rhynard, de 41 años, ex presidente e integrante por 33 años del Club Mustang de Denver. Ese sentimiento lo alimenta el tubo de sonido de gruñido en su Mustang GT 2012. Pero ahora que se trata de un ruido computarizado, su reacción es adversa: Es un truco mental. Es algo que no es, y nadie quiere ser engañado .

Este tipo de reacciones ha hecho tímida a la industria automotriz al hablar de su nueva tecnología de fabricación de rugido. Varios intentos de hablar sobre esto con los ingenieros de sonido de Ford en el nuevo F-150, el modelo de camioneta de seis cilindros más vendido en EU, que cuenta con un poderoso sonido producido por altavoces, fueron rechazados sin explicación.

Las empresas automotrices son cada vez más cautelosas de alertar a los compradores sobre un rugido que no es real, aunque muchos fabricantes han trabajado con ingenieros de audio y software para producir artificialmente sonidos que parezcan más realistas.

Volkswagen utiliza lo que se llama un Soundaktor, una bocina especial que se parece a un disco de hockey y reproduce archivos de sonido en coches como el GTI y el Beetle Turbo. Lexus trabajó con técnicos de sonido de Yamaha para amplificar el sonido que emite su superdeportivo LFA hacia el asiento del conductor.

Algunos, incluyendo a Porsche y su symposer sound, han utilizado tubos de ruido para elevar el sonido del motor dentro de la cabina de conducción. Otros han ido más lejos en materia digital: las unidades producidas por BMW mezclan una grabación de motores a través de los radios de sus automotores, una prueba de que está cambiando la carga, la potencia y la eficiencia del motor.

Ruido preventivo

El ruido artificial de motor se ha convertido en una necesidad para los autos eléctricos, que funcionan tan silenciosamente que llegan a sorprender peligrosamente a peatones distraídos y ciegos. Las autoridades federales de seguridad esperan finalizar reglas este año para obligar que todos los coches híbridos y eléctricos cuenten con ruido artificial para alertar a los transeúntes, un cambio que los expertos estiman podría prevenir miles de lesiones de peatones y ciclistas.

Con motores tradicionales, algunos incluso presumen el ruido artificial como un lujo añadido. Sin él, los conductores escucharían un silencio inquietante o sólo los sonidos propios de calles y carreteras, como baches en el pavimento o el silbido del viento, que muchos prefieren ignorar.

Sin embargo, los conductores que aprecian incluso estos aditamentos han cuestionado lo artificial. Un miembro de SlashGear que disfrutó de la nueva F-150 dijo que el sonido del motor parecía sin sentido . Surge una pregunta existencial: ¿importa si el sonido es falso? Un conductor que no sabe la diferencia puede disfrutar del repiqueteo y el trueno de los rugidos. ¿Está mal que los fabricantes de automotores usen el sonido artificial de un motor de ocho cilindros para encubrir la eficiencia que tiene ahora una mejor máquina?

No todo el mundo es tan diplomático. Karl Brauer, analista de la consultora Kelley Blue Book, opina que los fabricantes de automóviles deben dejar las mentiras y ser realistas con los conductores que adquieren sus unidades . Con estos artificios, el propietario recibe un mal mensaje: si usted quiere el estruendo de un motor V-8, cómprelo aunque le cueste más, con peor rendimiento de gasolina y perjuicio a la Tierra , expone. Ya no son tiempos de fabricar estos vehículos. El ruido artificial de estas máquinas para mí es sólo un engaño para los numerosos clientes .

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