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Roces por teoría conspiratoria
Desde el gobierno de Xi Jinping surge el señalamiento sobre la nacionalidad del primer infectado del Covid-19: estadounidense.

Washington. El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, acusó a China de “sembrar la desinformación y rumores extravagantes” sobre el origen del coronavirus.
El secretario de Estado habló por teléfono con Yang Jiechi, alto funcionario del Partido Comunista de China. “Éste no es el momento de sembrar desinformación y rumores extravagantes, sino más bien un momento para que todas las naciones se unan para luchar contra esta amenaza común”, refirió el Departamento de Estado.
Pompeo planteó “fuertes objeciones” a los esfuerzos chinos “para echarle la culpa del Covid-19 a Estados Unidos”.
La llamada se produjo después de que el Departamento de Estado convocó el viernes al embajador chino, Cui Tiankai, para denunciar la promoción de una teoría conspirativa, que recibió una gran atención en las redes sociales.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Zhao Lijian, en tuits la semana pasada en mandarín e inglés sugirió que el paciente cero en la pandemia global podría haber venido de Estados Unidos, no de la ciudad china de Wuhan.
“Es posible que haya sido el ejército estadounidense el que trajo la epidemia a Wuhan. ¡Estados Unidos debe ser transparente! ¡Y debe publicar sus datos!”, tuiteó Zhao Lijian, conocido por sus declaraciones polémicas en redes sociales.
El propio Pompeo ha tratado de vincular a China con la pandemia mundial, refiriéndose repetidamente al SARS-CoV-2 como el virus de Wuhan, a pesar de que los profesionales de la salud dicen que tales etiquetas geográficas pueden ser estigmatizantes.
¿Fake o no fake?
El laboratorio alemán CureVac desmintió que haya recibido alguna oferta del presidente estadounidense, Donald Trump, para reservar a los estadounidenses una eventual vacuna contra el coronavirus.
“CureVac no ha recibido ninguna oferta del gobierno estadounidense o de entidades afines antes, durante o después de la reunión de la task force en la Casa Blanca el 2 de marzo”, tuiteó el laboratorio, con sede en Tubinga.
El gobierno de Merkel había acusado el domingo a Estados Unidos de haber tratado de apropiarse de un proyecto de vacuna contra el coronavirus que está desarrollando el laboratorio alemán, y dejó claro que haría todo lo posible para que sea desarrollado en Europa.
Berlín reaccionaba a informaciones publicadas el mismo día por el diario alemán Die Welt, que informaba que el presidente estadounidense había ofrecido al laboratorio una gran suma de dinero para hacerse con el proyecto.
CureVac es uno de los laboratorios que trabaja en una vacuna contra el Covid-19 y asegura que está “a unos meses” de poder presentar un proyecto para validación clínica.
Un representante del gobierno estadounidense, interrogado el domingo, había estimado que este caso se había exagerado mucho.
Aseguró, bajo pedido de anonimato, que había indicado que Washington había hablado a más de 25 laboratorios farmacéuticos. El director del laboratorio alemán aseguró que fue invitado personalmente por el presidente Trump el 2 de marzo a la Casa Blanca para hablar “de un desarrollo rápido de una vacuna contra el coronavirus”.