Yangón, Myanmar. Kyaw Soe Oo, uno de los periodistas de Reuters acusado de obtener secretos de Estado en Myanmar, aseguró el lunes durante su juicio que no sabía nada de los documentos oficiales que la policía supuestamente halló en su teléfono celular.

Tanto Kyaw Soe Oo y su colega Wa Lone, de 32 años, enfrentan hasta 14 años de prisión por presuntamente violar la Ley sobre Secretos de Estado. Ambos se han declarado inocentes de los cargos y le han dicho al tribunal que fueron “atrapados” por agentes de policía que les plantaron documentos.

Los periodistas detenidos insisten en que la policía les puso una trampa supuestamente en represalia por reportar la brutal represión contra la minoría musulmana rohingya. En el momento de su arresto en diciembre pasado, los periodistas habían estado investigando el asesinato de 10 hombres y niños musulmanes rohingya en una aldea en el estado de Rakhine, en el oeste de Myanmar. Los asesinatos se produjeron durante una ofensiva del Ejército que según las agencias de las Naciones Unidas provocó la huida de 700,000 personas a Bangladesh.

El juicio atrajo la atención mundial y se ha convertido en una prueba de libertad de prensa y reformas en la incipiente democracia.

El abogado defensor, Than Zaw Aung, dijo a reporteros tras la sesión judicial del lunes que los documentos mostrados no eran secretos de Estado, y que por dos semanas Kyaw Soe Oo ni siquiera tuvo su teléfono consigo porque estaba siendo interrogado por la policía. Agregó que en un caso se trataba de la agenda de un viaje que hizo el vicepresidente y que se conocía públicamente y el otro era sobre un proyecto de desarrollo.

Testimonio

Kyaw Soe Oo agregó que no se le ha permitido reunirse con abogados ni familiares durante sus dos meses de interrogatorios y tampoco se le permitió descansar mientras era interrogado unas cuatro horas.

Wa Lone, quien fue interrogado la semana pasada, dijo que el proceso fue abusivo. “No se nos permitía dormir. El clima era muy frío en ese momento y estábamos esposados (...) Tampoco se nos dejó dormir durante tres o cuatro noches”, declaró.