El Papa Benedicto XVI exigió el sábado ética y solidaridad al sistema financiero mundial y reprendió a los gobiernos que, según dijo, no actuaron de manera adecuada ante la especulación que daña a las naciones pobres.

El pontífice se abstuvo de nombrar a los países a los que se refería.

La ``interacción ética entre conciencia e inteligencia'' parece ``demasiado endeble en aquellos gobernantes que, ante nuevos episodios de especulación irresponsable hacia los países débiles, no reaccionan con decisiones adecuadas en la gestión financiera'', dijo.

El pontífice se pronunció por que la política predomine siempre sobre las finanzas y pidió que cualquier acción se base en la ética.

La globalización debe estar orientada a la búsqueda del bien común, que tiene que ser el objetivo del progreso, agregó.

KLM