Beirut. Alrededor de un millar de refugiados sirios cruzó la frontera hacia la vecina Turquía este jueves para escapar de un inminente ataque de las fuerzas del gobierno sirio contra la población norteña de Jisr al-Shughour, anunció el gobierno turco.

El éxodo ocurrió justo cuando Gran Bretaña, Francia y otros países se preparaban para pedir a las Naciones Unidas una acción concertada más severa contra Siria.

Jisr al-Shughour se convirtió en el más reciente objetivo del gobierno sirio en su campaña por sofocar una revuelta popular que ya se encuentra en su semana 12, luego de que la televisión siria reportó a principios de esta semana que 120 soldados habían muerto en una emboscada a manos de lo que el propio gobierno describió como pandillas armadas en dicha población, que se ha convertido en uno de los principales focos de protestas contra el gobierno.

Desde entonces, el gobierno sirio prometió contraatacar y tanto residentes como activistas coinciden en que las fuerzas oficiales están acumulando tanques y vehículos militares en Jisr al-Shughour, cerca de la frontera turca, en preparación para una ofensiva.

Según una organización de activistas en la capital siria de Damasco, las tropas que se están reuniendo pertenecen a la Cuarta División Blindada, que ha sido la punta de lanza en otras misiones represivas contra otras poblaciones.

Un residente de la población, quien aceptó hacer comentarios a condición de proteger su anonimato, declaró que unos 3,000 activistas se atrincheraron dentro del pueblo para esperar el arribo de las fuerzas del gobierno. La mayor parte de la población prefirió escapar.

Aunque el número de bajas del Ejército no ha podido ser verificado en forma independiente, resulta evidente que un movimiento pacífico de protesta contra el gobierno de Assad se ha tornado violento en la zona rural del norte de Siria.

El temor de una guerra civil total en un país de importancia estratégica como Siria ha evitado que las naciones occidentales exijan la salida de Assad; sin embargo, a medida que el número de muertos se eleva, la comunidad internacional ha indicado que se está preparando para endurecer su respuesta.