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Papa llora y conmueve a víctimas de pedofilia
En Malta, el papa Benedicto XVI se reunió con un grupo de "jóvenes adultos", víctimas de abusos sexuales, con quienes lloró y oró y ante quienes dijo sentir vergüenza por los actos de pedofilia en su contra.

La Valeta.- El papa Benedicto XVI, criticado por su gestión de los escándalos de pedofilia que sacuden la Iglesia católica, se reunió en Malta con víctimas de abusos sexuales con las que "lloró" y antes de partir de la isla felicitó al país por su defensa de los "valores cristianos".
"Quedé impresionado por la humildad del Papa. Asumió sobre si mismo todo lo causado por otros. Fue muy valeroso. Nos escuchó individualmente, oró y lloró con nosotros", declaró a la AFP una de las ocho víctimas de abusos cometidos en un orfelinato en los años 1980, Lawrence Grech, que se reunieron con el Papa este domingo.
El papa Benedicto XVI dijo este domingo que lamentaba y que sentía "vergüenza" por los actos de pedofilia, tras reunirse "en la nunciatura apostólica de Malta con un pequeño grupo de personas que sufrieron abusos sexuales de parte de religiosos", según un comunicado del Vaticano.
Los ocho "jóvenes adultos", acompañados por obispos de Malta y de Gozzo, la otra isla del archipiélago, fueron recibidos durante una veintena de minutos en la capilla de la Nunciatura en Rabat.
"Hubo un momento de oración silenciosa, de rodillas, y luego el Santo Padre los recibió uno a uno", según el portavoz del Papa, Federico Lombardi.
Lawrence Grech, de 37 años, afirmó que no pedía excusas del Papa.
"Antes dije que quería excusas pero fue porque estaba enojado. Ahora mi cólera pasó y estoy satisfecho de mi encuentro con el Papa. Continuaré con mi batalla, no contra la Iglesia si no contra la pedofilia", destacó.
Benedicto XVI aseguró que "la Iglesia hace y continuará haciendo todo lo que está en su poder" para investigar los casos de abusos, hacer juzgar a los responsables y "proteger a los jóvenes de aquí en más".
Hace un mes el Papa expresó su "vergüenza" y el "remordimiento" de toda la Iglesia, en un carta a los fieles de Irlanda sacudidos por un escándalo de abusos en su clero, misiva con tono muy duro hacia el episcopado que encubrió los casos.
Desde entonces las revelaciones se sucedieron en Europa y en Estados Unidos. El Vaticano y el Papa en persona fueron acusados de intentar evitar que los casos salieran a la luz.
Esta es la tercera vez en su pontificado iniciado en 2005 que Benedicto XVI se reúne con víctimas de religiosos pedófil y de Estados Unidos.
El encuentro se realizó al cabo de una visita de 26 horas a la muy católica Malta, país al que el Papa invitó a continuar "defendiendo" los valores cristianos y felicitó por sus posiciones sobre el divorcio y el aborto, ambos prohibidos.
Repitió este mensaje en ocasión de una misa en Floriana delante de decenas de miles de fieles y luego un poco más tarde al reunirse con jóvenes en el puerto de La Valeta adonde llegó a bordo de un catamarán, en medio de una escolta de botes de diferentes portes.
Ante los 10.000 jóvenes que lo esperaban el Papa pidió defender "la contracultura" cristiana frente a las evoluciones de la sociedad europea.
"Deberían estar orgullosos que vuestro país, el único entre los Estados de la Unión Europea, defienda al mismo tiempo al niño que aun no nació y aliente la estabilidad de la vida en familia al decir no al aborto y al divorcio", dijo.
El mensaje fue bien recibido en la isla, en un 95% católica.
El viaje del Papa estaba inscrito dentro del aniversario de los 1950 años del naufragio de San Pablo en la isla.
Antes de dejar la isla para regresar a Roma, en un último discurso dirigido al presidente maltés, George Abela, el Papa dijo estar "consciente de las dificultades que plantea recibir a una gran cantidad de personas", en referencia a los problemas que plantea para la isla la inmigración desde Africa, pero pidió a Malta "vigilar que sus derechos sean respetados".
El país más pequeño de la Unión Europea, con 443.000 habitantes, está situado entre Sicilia y las costas del norte de Africa. En 2008 recibió en su territorio unos 2.775 inmigrantes, cifra sin precedentes. Centenares de ellos están encerrados en centros de retención.