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Pakistán intensifica lucha contra insurgencia islámica
El Gobierno levantó el toque de queda en el Valle del Swat para permitir la salida de civiles, que ya suman más de medio millón los desplazados.

Kota.- Pakistán ha sido provocado a luchar contra la "amenaza vital" de una creciente insurgencia islámica, dijo el principal jefe militar estadounidense para el escenario de guerra en Afganistán y Pakistán el domingo, en momentos que Islamabad intensificaba una ofensiva contra militantes talibanes.
El general del Ejército David Petraeus, jefe del Comando Central estadounidense, dijo que la fiera campaña pakistaní contra los Talibanes en el valle de Swat era una señal de que sus líderes políticos, las personas y los militares estaban unidos contra los combatientes islámicos.
"Las acciones de los Talibanes pakistaníes (...) parecen haber impulsado a actuar a toda Pakistán", dijo Petraeus en el programa "Fox News Sunday".
Pakistán espera detener a la creciente insurgencia talibana con una ofensiva en el antiguo valle turístico de Swat, situado a 130 kilómetros de Islamabad, luego de las críticas de Estados Unidos contra el Gobierno por no actuar a tiempo contra los militantes islámicos.
El Ejército pakistaní ordenó el desalojo de partes del valle el domingo, levantando temporalmente un toque de queda, para permitir la huída de civiles.
Un máximo de 200 militantes perecieron en Swat y en el distrito vecino de Shangla en las últimas 24 horas, dijo el Ejército. Alrededor de 200,000 personas han abandonado Swat en los últimos días, que se sumarán a 555,000 residentes desplazados anteriormente del valle y otras zonas por causa de los enfrentamientos iniciados en agosto.
El Ejército inició el jueves una ofensiva a gran escala, después de que el Gobierno ordenó a las tropas expulsar a los militantes de su bastión al oeste del país.
La ofensiva fue lanzada mientras el presidente pakistaní, Asif Ali Zardari se encontraba en Washington para asegurar a Estados Unidos que su Gobierno está comprometido con la lucha contra la militancia.
Zardari dijo en entrevista con el programa de NBC, "Meet the Press" que Pakistán estaba luchando una "guerra de nuestra existencia" contra un movimiento islámico que surgió desde la década de 1980 en la guerra contra los soviéticos en Afganistán.
El presidente afgano, Hamid Karzai, también en Washington, le dijo a la NBC que las conversaciones con Zardari lo habían dejado "mucho más confiado y con muchas más esperanzas" de que Pakistán estuviese en el mismo lugar que Afganistán y Estados Unidos en la lucha contra los talibanes.
- Se intensifican enfrentamientos
Los enfrentamientos se habían intensificado dos días antes del lanzamiento de la ofensiva, provocando un éxodo de civiles tras el colapso de un acuerdo de paz de febrero. Sin embargo, existe una creciente preocupación por las personas atrapadas por imposición del toque de queda.
El grupo de ayuda World Vision dijo que las altas temperaturas, la falta de servicios sanitarios y de electricidad hacían que las condiciones en los campos para refugiados fueran "intolerables", pese a los esfuerzos de las autoridades y agencias humanitarias.
"Es posible que no podamos cumplir las necesidades más básicas de los refugiados tan rápido mientras llegan a los campos si esto continúa a este ritmo", dijo en un comunicado Jeff Hall, director interino de World Vision.
El éxodo es una carga adicional para una economía que recibió 7,600 millones de dólares en préstamo del Fondo Monetario Internacional, mientras el conflicto pone nerviosos a los inversionistas en mercados pakistaníes.
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