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Nepotismo trastoca al modélico Uruguay
El vicepresidente de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Mauricio Ardús, despidió a la novia de su hijo, a quien había contratado como secretaria con un sueldo de 57,000 por mes (1,800 dólares).
El vicepresidente de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Mauricio Ardús, despidió a la novia de su hijo, a quien había contratado como secretaria con un sueldo de 57,000 por mes (1,800 dólares). La joven, de 18 años, trabajaba hace unos meses en el despacho del jerarca, informó VTV Noticias y confirmaron a El Observador fuentes del organismo.
Luego de que trascendiera la noticia, Ardús despidió a la joven, cuyo contrato se extendía hasta principios del 2020, cuando Ardús finaliza su vicepresidencia en ASSE. El jerarca cuenta también con otros cinco secretarios, que fueron elegidos por él y aprobados por el directorio del organismo, que no objetó las contrataciones.
La nuera de Ardús no era empleada pública sino que fue contratada en régimen de Comisión de Apoyo, que permite tomar personal de forma tercerizada y abreviada. Los procesos rápidos para contratar funcionarios hacen que no siempre haya licitaciones, con lo cual algunas personas entran de forma directa.
Reacción del presidente
El presidente Tabaré Vázquez destituyó a Ardús 48 horas después de que se conociera la noticia y junto con él Vázquez también despidió a la presidenta del organismo, Susana Muñiz, cuya administración llevaba meses soportando denuncias de corrupción.
Una semana después, el diario El Observador informó que el consuegro del presidente es uno de sus choferes y ha integrado delegaciones presidenciales que han viajado al extranjero.
Vázquez —cuyo hermano además es viceministro del Interior— se justificó diciendo que el padre de la esposa de uno de sus hijos obtuvo las mejores calificaciones para el empleo y que cuando él viaja en auto suele atender llamadas telefónicas importantes, por lo cual necesita un chofer de confianza.
Los casos forman parte de una sucesión de denuncias de nepotismo, mayor a cualquier otra que se recuerda en las últimas décadas, que alcanza tanto a políticos de izquierda como de derecha.