Un brote de violencia contra los rohingyá, minoría étnica en Myanmar (la antigua Birmania) que vive predominantemente en el estado occidental de Rakhine, ha provocado un nuevo éxodo masivo hacia Bangladesh, rebasando el apoyo de la nación para proporcionar refugio, alimentos y atención médica.

Tras el ataque del pasado 25 de agosto del Ejército de Salvación Rohingyá de Arakan (ARSA), en contra de las fuerzas de seguridad de Myanmar en Rakhine, el ejército birmano ha desencadenado una ola de violencia contra dicha etnia. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que alrededor de 536,000 rohingyá han llegado a Bangladesh.

No es la primera vez que integrantes de esta comunidad se ven obligados a refugiarse en Bangladesh y en menor medida a otros países como Tailandia, Malasia y Pakistán. El motivo de las persecuciones ha sido por cuestiones raciales y religiosas. Los rohingyá son musulmanes en un Myanmar mayoritariamente budista, el gobierno no los reconoce como ciudadanos.

El embajador de Bangladesh en México, Supradip Chakma, recibe a El Economista para abordar el difícil tema por el que pasan los rohingyá, y también habla sobre la relación diplomática que mantiene su país con México.

Bangladesh ha abierto sus puertas a los refugiados de Myanmar. ¿Qué tipo de ayudas son las vitales?

Mi país es pequeño en extensión, pero aloja a más de 160 millones de personas (que) está presenciando un alto nivel de flujo de refugiados de Myanmar, escapando de la violencia ejecutada por el Ejército de Birmania.

Aunque se brinda la (mayor) ayuda humanitaria posible, en algún momento no podrán cubrirse todas las necesidades.

A pesar de los riesgos como los naufragios, la gente sigue cruzando de Myanmar a Bangladesh, requiriendo de apoyo inmediato. Las campañas de vacunación contra el cólera y la improvisación de campamentos es lo menos que se puede hacer, lo más preocupante es que el gobierno de Myanmar no brinde la certeza de seguridad a los rohingyá.

¿Cuántos refugiados han llegado a Bangladesh?

A Bangladesh han llegado más de 1 millón de rohingyás desde 1992. Es difícil para el país dar soporte a más refugiados, ya que esto puede traer una inestabilidad interna en seguridad, economía, alimentos y medio ambiente.

¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno de Myanmar?

Yo creo que el gobierno de Myanmar no está viendo el lado humanitario hacia sus pobladores. Usa de pretexto que el ARSA es una organización yihadista creada por rohingyá radicalizados en Arabia Saudí; sin embargo, esto no se ha confirmado, usa el terrorismo como pretexto.

¿Han recibido ayuda humanitaria internacional?

La Agencia de la ONU para los Refugiados no ha dejado solo a Bangladesh con suministro de alimentos. Irán ha sido uno de los países que ha contribuido. Asimismo, la mayoría de la comunidad internacional se ha pronunciado por que Birmania reconozca los derechos de los rohingyá.

¿Cómo define la relación bilateral entre México y Bangladesh?

La relación diplomática avanza por un buen camino y espero que supere las expectativas.

Ambos países compartimos el interés de fortalecer la defensa de los derechos humanos, la equidad de género y el empoderamiento de la mujer.

¿Qué áreas de oportunidad se pueden explorar entre ambas naciones?

Bangladesh es un gran exportador de medicamentos y, por su situación geográfica, se coloca como un país relevante para mercados como China y la India.

También trabajamos por erradicar la pobreza, lo cual está ayudando a estabilizar nuestra economía.

En Bangladesh buscamos detonar el uso de páneles solares. Podríamos tener intercambio de tecnología que a nosotros nos falta.