Rena Lara, Mississippi. Equipos de rescate trabajaron día y noche este miércoles para apuntalar diques a lo largo del río Mississippi, que el día anterior había inundado partes de la ciudad de Memphis, mientras el crecido caudal amenazaba con inundar grandes extensiones de los valles fértiles del delta del gigante.

La cresta del río se encaminó hacia el sur tras alcanzar casi 15 metros el día anterior en Memphis, a escasos centímetros del récord establecido en 1937. Aunque muchas secciones de Memphis quedaron inundadas, los diques ayudaron a evitar más desbordamientos.

Esta pequeña población de 500 habitantes se salvó de la inundación total gracias a que la noche del martes camiones de volteo depositaron toneladas de grava hasta que lograron apuntalar los diques.

En la última semana, en la región del delta, las desbordadas aguas del río y sus afluentes han inundado vastas regiones agrícolas, has forzado la evacuación de cientos de familias de escasos recursos y han obligado el cierre de casinos ubicados en las riberas, con el consiguiente golpe económico.

El gobierno advierte que lo peor está por venir. Luego de las pérdidas en Memphis por más de 320 millones de dólares, se cree que los daños serán muy superiores aunque es demasiado pronto para tener una estimación, ya que habrá más deterioros en los próximos días.