El Gobierno alemán señaló que la polémica desatada por las declaraciones sobre la excarcelación de Carles Puigdemont de la ministra de Justicia germana, la socialdemócrata Katarina Barley, eran producto de un “malentendido” y ha reiterado su visión del conflicto en Cataluña, apuntando que éste “debe resolverse dentro del orden legal y constitucional español”.

En una rueda de prensa mantenida este lunes en Berlín, el vocero del Ministerio de Justicia, Piotr Malachowski explicó que las declaraciones de Barley eran producto de un “malentendido”. “No hubo ninguna entrevista ni ninguna declaración autorizada de mi ministra”, ha asegurado Malachowski, antes de precisar que Barley ya ha contactado por teléfono con su homólogo español, Rafael Catalá, para aclarar lo ocurrido.

El diario muniqués Süddeutsche Zeitung publicó unas declaraciones de la ministra en las que ésta aseguraba que la decisión de excarcelar a Puigdemont tomada por la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein era “absolutamente correcta”. En esas declaraciones también se citaba a la ministra indicando que “no será fácil” la extradición a España por delito de malversación, extremo que aún estudia la justicia germana.

La reacción española no se hizo esperar. El ministro de Exteriores de España, Alfonso Dastis, tachó el sábado las declaraciones de “desafortunadas”, recordando que la orden de detención europea busca precisamente que este tipo de cuestiones quede “entre jueces” y ajenas a “opiniones políticas”.

Preguntado sobre si la ministra había hecho efectivamente estas declaraciones o si habían sido formuladas off the record, Malachowski no quiso contestar y destacó que Barley no efectuaría comentarios sobre un caso judicial en curso.

Junto a Malachowski, el vocero del gobierno alemán, Steffen Seibert, recordaba este lunes que, respecto del conflicto catalán, la posición de Alemania no ha cambiado. “Estamos convencidos de que el conflicto en Cataluña debe resolverse dentro del orden legal y constitucional español”.

La excarcelación de Puigdemont generó diferencias entre los dos países.