Caracas. En los últimos meses se han intensificado los trabajos preparatorios para organizar una serie de conversaciones entre el gobierno venezolano de Nicolás Maduro y la oposición cuyas cabezas visibles son dos: Juan Guaidó y Henrique Capriles.

Noruega es facilitador de las conversaciones y México será la sede durante el próximo mes de agosto según fuentes que participan en la negociación.

Ayer, el presidente Nicolás Maduro reveló que su Gobierno “está listo” para iniciar conversaciones.

“Estamos listos para ir a México. Estamos listos para sentarnos en una agenda realista, objetiva, verdaderamente venezolana, para tratar todos los asuntos que haya que tratar. Para llegar a acuerdos parciales por la paz y la soberanía de Venezuela, para que se levanten todas las sanciones”.

Henrique Capriles ha mostrado interés en la negociación en México cuyo objetivo sería la celebración de elecciones regionales limpias el 21 de noviembre.

Nicolás Maduro desintegró el Poder Electoral hace un par de meses como muestra a la oposición de que el árbitro de las elecciones será imparcial. Esta decisión revitalizó a la oposición para entablar un nuevo intento de negociación.

Fuentes de la oposición a Maduro confiaron a El Economista que la detención del opositor Freddy Guevara el pasado 12 de julio generó fricciones entre algunos de los que participan en la negociación, e inclusive, han amagado con cancelar la negociación.

“La detención de Freddy no fue casual. Maduro lo hizo buscando dos objetivos: ensuciar la imagen de uno de los principales líderes de la oposición que, inclusive, podría sustituir a Juan Guaidó como cabeza visible de la oposición. El otro motivo de su detención es convertirlo en ficha de negociación en México”, comenta uno de los opositores a El Economista, pero pidió el anonimato para hablar sobre el tema.

Negociación en México

El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard ha expresado su interés por formalizar una mesa de diálogo desde hace tiempo, pero algunos de los opositores han visto al gobierno de López Obrador ser consecuente con el gobierno de Maduro.

Noruega, al ser el país facilitador, podría también elegir a un tercer país para que acompañe las negociaciones en México.

El miércoles, Ebrard comentó, ante una pregunta de El Economista, que “siempre hemos estado en favor de la solución pacífica (...) Más detalles y fechas no les puedo compartir porque podríamos entorpecer las pláticas que se están llevando a cabo”.

Por lo pronto, Maduro ya levantó la mano. Se dice listo para iniciar las conversaciones en México.

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