Moscú. Primero, el presidente ruso, Vladimir Putin, comienza a cojear por lo que el Kremlin describió como una lesión deportiva. Después, el canciller Sergei Lavrov se presenta con la muñeca izquierda vendada; de nuevo el resultado de una lesión deportiva.

Los líderes de Rusia son un grupo muy deportivo o, al menos, eso quieren aparentar.

El portavoz de Putin afirmó que el Presidente de 60 años se desgarró un músculo mientras practicaba judo, pero la falta de detalles sobre su condición médica y su evidente malestar durante la mayor parte de los últimos tres meses ha suscitado fuertes dudas sobre su estado de salud.

Aún menos información se ha publicado acerca de Lavrov, quien llegó ayer a la sede de la OTAN en Bruselas con su mano y muñeca izquierdas envueltas en gasa blanca. También tenía rasguños en el centro de la nariz y los labios.

El Ministerio de Relaciones Exteriores se limitó a indicar que se trataba de una lesión deportiva menor .

Un amigo de Lavrov afirmó que el Canciller ha dicho a sus allegados que se lesionó hace unos días mientras jugaba al futbol en una pista de hockey sobre hielo que no tenía hielo. El juego se jugaba en concreto y Lavrov sufrió una caída, afirmó el amigo, que habló en condición de anonimato.

Lavrov, de 62 años, es conocido por jugar al futbol y ser un admirador ferviente del club Spartak de Moscú.