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La diplomacia china aplica el modelo agresivo de los “lobos guerreros”
Tras la postura crítica del presidente Biden hacia el país asiático, el gobierno de Xi Jinping toma la ofensiva frente a Occidente.

Pekín. Los "lobo guerreros" de la diplomacia china responden en forma cada vez más enérgica en las redes sociales a quienes en el extranjero critican la política China.
Están hiperactivos frente a la presión de los Occidentales por el trato de Pekín a los musulmanes uigures de Xinjiang y no dudan en descalificar e, incluso insultar, a las voces críticas.
El término "lobos guerreros" se popularizó en 2019, cuando el portavoz Zhao Lijian, adoptó un tono vehemente para defender al país en plataformas de las redes sociales como Twitter, que está bloqueada en China.
Viene de una película sobre un soldado de las fuerzas especiales chinas, al estilo de Rambo.
Zhao Lijian, como portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, ha promovido teorías de conspiración como que el ejército estadounidense podría haber traído el Covid-19 a China.
Una respuesta a las entonces acusaciones de "virus chino" de Donald Trump, quien afirmó sin pruebas que el coronavirus pudo haber salido de un laboratorio chino.
Y en diciembre Zhao Lijian criticó a Australia en tuits acusando a "soldados australianos" del "asesinato de civiles y prisioneros afganos". El mensaje acompañaba a una imagen de un soldado con un cuchillo ensangrentado en la garganta de un niño.
Cuando Joe Biden asumió la presidencia estadounidense en enero, los diplomáticos de China pensaron que las relaciones mejorarían.
Pero el alto el fuego saltó en mil pedazos en la reunión entre Estados Unidos y China en Alaska a mediados de marzo, donde el diplomático de más alto rango del Partido Comunista Chino, Yang Jiechi, amenazó con tomar medidas sobre la "interferencia de Estados Unidos".
"La fuerte conversación de Yang en Anchorage parece haber animado a los diplomáticos chinos de alto nivel a hacer comentarios incendiarios", opina Mathieu Duchatel, director del Programa de Asia del Instituto Montaigne, radicado en París.
“Perro faldero”
El cónsul general de China en Rio de Janeiro, Li Yang, tachó de "niño" al primer ministro canadiense Justin Trudeau y dijo que Canadá es un "perro faldero de Estados Unidos".
Y a finales de marzo, cuando la Unión Europea, el Reino Unido, Canadá y Estados Unidos impusieron sanciones sobre Xinjiang, la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, sugirió que la CIA quería desestabilizar a China.
Mostrar músculo puede generar fricciones con algunos países, pero podría intimidar a otros, estima Chong Ja Ian, de la Universidad Nacional de Singapur.
Los países que dependen del comercio chino "son más susceptibles a la sumisión", afirma.