A los 81 años, con un diagnóstico de cáncer terminal, el senador estadounidense John McCain rememora su vida, no con rencor o para saldar cuentas pendientes sino con inmensa gratitud.

John McCain: For Whom the Bell Tolls (John McCain: Por quien doblan las campanas), un documental de HBO que se estrenó el 28 de mayo, toma su título de la novela de Ernest Hemingway que McCain dice que ha usado como guía para su vida.

“El mundo es un buen lugar por el que vale la pena pelear, y odio mucho dejarlo”, dice al inicio del documental, tomando una cita de una novela de 1940 sobre un joven estadounidense que pelea en la Guerra Civil española por una causa más grande que él mismo.

En el documental de 1 hora y 45 minutos, el senador narra sus máximos logros y también repasa los más bajos de su vida al servicio. La cinta presenta videos caseros, fotos personales, entrevistas con colaboradores cercanos, amigos de toda la vida, destacados republicanos y de seguidores y rivales demócratas, incluyendo a los expresidentes Barack Obama, Bill Clinton y George W. Bush, así como la esposa de McCain, Cindy, su exesposa, Carol, y la mayoría de sus hijos.

El senador Lindsey Graham, uno de los amigos cercanos de McCain, dijo que la película narra la vida de la historia del senador “con todos sus defectos”.

“He sido puesto a prueba en varias ocasiones, no siempre he hecho lo correcto. Pero nunca hablarás con nadie que sea tan afortunado como John McCain” , dice el seis veces senador de Arizona, dos veces candidato presidencial y héroe de la guerra de Vietnam, al resumir su vida.

La película también rastrea las muchas peleas políticas que dio McCain, usualmente enfrentándose con su propio Partido Republicano, sobre temas que van desde financiamiento de campaña y reforma migratoria a derechos humanos, cambio climático y pedidos de civismo y compromiso antes que políticas partidistas.

Se hace evidente que McCain trabajó para asegurar transmitir una voz de reconciliación, que aboga por el fin del partidismo venenoso.

“Lo importante no es mirar hacia atrás y descubrir todo lo que debería haber hecho, hay muchas cosas que pude haber hecho, sino mirar hacia atrás con gratitud”.

No se hace mención alguna del ocupante actual de la Casa Blanca, y eso está bien, excepto cuando causa que el espectador se pregunte qué tipo de documental está viendo.

“De todas formas ya se está muriendo”

No es coincidencia que el nombre de Donald Trump no se pronuncie en el documental. La relación entre McCain y Trump ha vivido momentos de gran tensión en los últimos años.

McCain ha defendido en contra de Trump a los inmigrantes, México, el Obamacare y ha censurado al presidente por sus exabruptos.

El mes pasado, en una reunión de personal, Kelly Sadler, asistente especial de Trump, conversaba sobre el rechazo de McCain a la nominación de Gina Haspel para ser directora de la CIA cuando presuntamente dijo “no importa” porque “de todas formas ya se está muriendo”, según una persona que estuvo en la sala y habló bajo condición de anonimato.

La Casa Blanca no desmintió la declaración, pero indicó en un comunicado que “respetamos el servicio del senador McCain a nuestro país y rezamos por él y su familia en estos momentos difíciles”.

El diario The Hill fue el primero en reportar el incidente.

No quiere que Trump acuda a su entierro

El senador republicano había mostrado con anterioridad su deseo a sus allegados de que Trump no asista a su funeral, que se celebrará en la Catedral Nacional de Washington.

Mc Cain fue electo por primera vez en 1982 al Congreso y fue el rival del expresidente Barack Obama en las elecciones del 2008. Pese a sus diferencias políticas, ambos han mantenido una relación cordial y de respeto mutuo. De hecho, cuando el senador fue diagnosticado con cáncer, el expresidente lo calificó como un “héroe estadounidense y uno de los mayores luchadores que conozco. El cáncer no sabe a qué se enfrenta. Lucha con fuerza, John”.