Caracas. La corrupción del régimen de Nicolás Maduro ha secado pozos petroleros y ha abandonado refinerías, el resultado: dura escasez de gasolina en todo el país.

Irán, país que mantiene diferendos  con Estados Unidos, es la nación que le está ayudando a uno de los enemigos de Washington, Maduro.

“Imágenes de la llegada del primer buque ‘Fortune’ a nuestra refinería El Palito. Seguimos avanzando y VENCIENDO!!”, escribió en Twitter el ministro de Petróleo de Venezuela, Tareck El Aissami, al compartir imágenes del tanquero que tocó aguas venezolanas la noche del sábado, escoltado por naves de la Fuerza Armada Bolivariana de Venezuela (FANB).

Un segundo buque, Forest, ingresó a aguas venezolanas, informó la Armada en un mensaje en Twitter, mostrando además fotografías captadas desde una embarcación militar que lo custodia.

Se espera la llegada de otras tres embarcaciones: Petunia, Faxon y Clavel. La flota transporta unos 1.5 millones de barriles de gasolina, según reportes de prensa.

Irán había advertido de “consecuencias” si Estados Unidos, su principal enemigo desde hace más de 40 años, impedía la llegada de los buques a Venezuela.

La producción viene en caída libre en el país con las mayores reservas de crudo del mundo, pasando de 3.2 millones de barriles por día hace una década a menos de 700,000 bpd en la actualidad.