Roma. Italia seguía sin gobierno este martes después de que el economista Carlo Cottarelli no lograra presentar un Ejecutivo que tiene pocas posibilidades de ser aprobado, por lo que se multiplican las presiones para la celebración de elecciones en breve.

Cottarelli mantuvo una reunión de menos de una hora con el presidente de la República, Sergio Mattarella, en una de sus residencias oficiales en Roma, al término de la cual aplazó toda decisión y no divulgó la lista de ministros como se esperaba.

“Regresará mañana miércoles”, anunció en un escueto comunicado el vocero de la Presidencia.

Fuentes de prensa sostienen que debido a la gravedad de la crisis y a las presiones de los mercados, con la prima de riesgo —que mide la confianza económica en el país— disparada a 303 puntos y la caída este martes del euro frente al dólar, Cottarelli está evaluando la posibilidad de renunciar.

Según el periódico Il Corriere della Sera, importantes representantes de las formaciones vencedoras de las elecciones del 4 de marzo, como los antisistemas del Movimiento 5 Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga, así como el gran perdedor, el Partido Democrático de centro izquierda, piden la celebración de elecciones “lo antes posible”, lo que podría ser el 29 de julio.

Cottarelli, un exfuncionario del Fondo Monetario Internacional y defensor de la austeridad, no ha logrado formar un Ejecutivo de transición que calme las tensiones, en parte debido a que no cuenta con la confianza de un Parlamento dominado por los populistas euroescépticos.

Protestas

La figura de Cottarelli, y sobre todo su pasado como miembro por casi 30 años del influyente Fondo Monetario Internacional, genera fuertes críticas de algunos sectores.

“Es un golpe de Estado financiero”, tituló el diario Il Fatto Quotidiano, que considera que se ha “arrojado a la basura” el voto de 17 millones de italianos.

El líder del M5S, Luigi Di Maio, dijo: “Inútil que se vote en Italia. Los gobiernos los deciden los lobbies financieros”.

“Italia no es una democracia, no se respeta el voto popular. Los poderes fuertes quieren una Italia esclava, pobre y precaria”, protestó por su parte Salvini.

Los dos movimientos han convocado manifestaciones de protesta en todo el país para denunciar lo que consideran una violación del resultado electoral.

Complejo escenario, el italiano.