París. Los diputados franceses aprobaron el día de ayer 24 de noviembre, el controvertido proyecto de ley sobre “seguridad global” que penaliza la difusión maliciosa de imágenes de la policía, y la iniciativa, considerada por sus oponentes como “liberticida”, pasará al Senado.

Tres días después del final de los debates y tras manifestaciones que reunieron a miles de opositores en toda Francia, los diputados aprobaron por 388 votos a favor, 104 en contra y 66 abstenciones el texto, presentado por el partido presidencial LREM y su aliado Agir.

El siguiente paso es el Senado, donde será debatido en enero.

El proyecto de ley sobre seguridad incluye disposiciones sobre las cámaras para peatones o el uso de aviones teledirigidos, y ha suscitado la preocupación de las asociaciones ciudadanas o de los activistas de izquierda, pero es el artículo 24 del texto el que ha cristalizado las pasiones y los antagonismos.

Para “proteger a los que nos protegen”, sobre todo “en las redes sociales”, el partido presidencial quiere castigar con un año de prisión y una multa de 45,000 euros la difusión de “la imagen del rostro o cualquier otro elemento de identificación” de los miembros de la fuerza policial en intervención, cuando “dañe” su “integridad física o psicológica”.

Esta medida ha provocado una protesta entre los partidos de izquierda y entre los activistas de las libertades civiles, que la consideran como un “ataque desproporcionado” a la libertad de informar.

Treinta y tres personalidades que votaron por Macron en el 2017, desde el cineasta Costa-Gavras hasta el futbolista Lilian Thuram, pidieron el domingo que se retirara este proyecto de ley.

Incluso Bruselas comentó la cuestión. La Comisión Europea puntualizó el pasado lunes que los periodistas deben poder “hacer su trabajo libremente y con seguridad”, criticando la medida.