Las autoridades estadounidenses arrestaron a 1.7 millones de migrantes en la frontera sur este año fiscal, la mayor cantidad jamás registrada, según una fuente del gobierno, lo que subraya los severos desafíos políticos y humanitarios que enfrenta el Gobierno de Joe Biden en materia de inmigración.

Biden, un demócrata que asumió el cargo en enero, revirtió muchas de las políticas de línea dura de su predecesor republicano, Donald Trump, prometiendo un enfoque más "humano" de la política de inmigración.

A las preocupaciones se sumó la afluencia de miles de migrantes, en su mayoría haitianos, que el mes pasado cruzaron el río Grande desde México y establecieron un campamento improvisado debajo de un puente internacional en Del Rio, Texas.

Algunos demócratas y defensores de la inmigración han criticado a Biden por sus rápidas expulsiones de muchos de esos migrantes a Haití, un país que ha sido devastado por la violencia, las crisis políticas y los desastres naturales.

Muchos haitianos fueron devueltos bajo una política radical de Trump que Biden ha mantenido. Conocido como Título 42, se implementó en marzo de 2020 al comienzo de la pandemia Covid-19 en un esfuerzo por frenar las infecciones y permite que la mayoría de los migrantes sean expulsados rápidamente sin que puedan solicitar asilo.

Muchos de los arrestos de este año fiscal fueron reincidentes, y algunas personas expulsadas a México dieron volvieron a intentarlo.