Eslovaquia y República Checa declararán cada uno el estado de emergencia esta semana para luchar contra la pandemia de Covid-19, anunciaron separadamente los primeros ministros de estos dos países vecinos que registraron un fuerte aumento de contagios.

"La situación es extremadamente grave, y creo que debemos adoptar decisiones muy radicales y audaces", declaró el jefe del gobierno eslovaco, Igor Matovic, al término de una reunión de una célula de crisis en su país.

La medida debería ser aprobada por el gobierno el miércoles y se trataría de la segunda vez que se aplica una medida de este tipo desde el inicio de la pandemia.

Por su parte, el primer ministro checo, Andrej Babis, anunció una reunión extraordinaria de su gobierno el miércoles para aprobar igualmente un estado de emergencia.

Según las restricciones ya mencionadas por el gobierno eslovaco, todos los eventos deportivos, culturales y los servicios religiosos serán prohibidos a partir del 1 de octubre.

Las bodas y los entierros solo se autorizarán si todos los participantes demuestran haber pasado un test negativo al coronavirus.

Los restaurantes, los bares y los cafés cerrarán a las 22:00 y las personas que no viven en el mismo domicilio y quieran reunirse a menos de dos metros en el exterior deberán usar mascarilla.

El uso del cubrebocas ya es obligatorio en Eslovaquia en los lugares públicos interiores.

Este país de 5.4 millones de habitantes registró 9,343 casos de coronavirus desde el inicio de la pandemia y 44 muertos. El viernes, el número de contagios diarios alcanzó la cifra récord de 552.

República Checa, por su parte, un país de 10.7 millones de habitantes, documentó 65,313 casos confirmados y 615 fallecidos.