Pocas veces se ven los hilos de la contienda por una embajada. Larry Rubin logró sobrevivir en una lista de aspirantes. En pocos días viajará a Washington para sostener una charla con el presidente Donald Trump. Rubin habló con El Economista sobre los primeros 100 días del gobierno de Trump, que se cumplen mañana, y sobre la relación bilateral.

¿Existe un muro entre los presidentes Trump y Peña Nieto?

No hay muros. Ha sido una cuestión estratégica la decisión de no reunirse hasta el momento.

¿Una decisión estratégica de ambos?

Sí, ha sido por interés de ambos que su primera reunión (ya como presidente Trump) se lleve a cabo posterior a la fecha original, 30 de enero.

Trump ya recibió a Shinzo Abe, a Xi Jinping, a Trudeau, a Macri, a Al Sisi, a May, a Kuczynski, pero no a Peña Nieto. ¿No está lesionada la relación?

No está lesionada.

Gerónimo Gutiérrez ya entregó al presidente Trump sus cartas credenciales. Como una decisión natural, se espera que pronto el nuevo gobierno de Trump nombre a un embajador. ¿Su candidatura sigue firme?

Sí. Tuve una entrevista la semana pasada en EU, fue muy positiva. De la lista original que se conoce, de tres candidatos, sólo quedo yo. Mi proceso en particular va muy bien.

¿Ya platicó con el presidente Trump?

En poco tiempo, como me reiteraron en esta ultima entrevista, estaré sentándome con el presidente Trump para que conozca mi pensar en muchos de los temas sobre la relación bilateral.

Y si hay empate, porque puede haber, entonces ya tomará una decisión...

¿Va progresando la candidatura?

Va progresando muy bien.

¿Se han acercado con usted funcionarios del gobierno mexicano para charlar, escuchar opiniones, o simplemente intercambiar puntos de vista?

No. He tenido poca comunicación con el gobierno federal. He tenido más acercamientos con legisladores.

¿No ha buscado al secretario Videgaray?

No. No he tenido acercamientos con el doctor Videgaray. Lo entiendo muy bien, mis funciones son de carácter privado porque la representación del Partido Republicano en una decisión que tomó la comunidad de estadounidenses en México.

Aunque siempre estaré abierto en cuanto él diga que es el momento adecuado.

¿Percibe algún cambio sustancial, en el tema de la relación México-Estados Unidos, entre la gestión del secretario Videgaray respecto de su antecesora, Claudia Ruiz Massieu?

Es un cambio positivo en la Cancillería. La llegada del doctor Videgaray era necesaria, inclusive, varios meses antes de que se dio.

¿Por qué razón?

No se estaba conduciendo (la relación) de la forma en que se debió conducir frente a las candidaturas de Estados Unidos. El posicionamiento de México no fue adecuado.

No sólo del gobierno federal, también entre diputados, senadores y medios de comunicación.

Hubo legisladores que se pusieron la camiseta de una candidata (en referencia a Hillary Clinton). Si hubiera ocurrido a la inversa (que legisladores estadounidenses vistieran alguna camiseta promocional de un candidato presidencial mexicano), hubiera existido un altercado en México.

¿Qué elementos le han gustado de la gestión del canciller Videgaray?

Por ejemplo, la llegada de Gerónimo Gutiérrez a la embajada en Washington fue un acierto.

Trabajamos juntos cuando Gerónimo era subsecretario para América del Norte. Le tengo gran respeto y admiración. Es la persona correcta para estar en la embajada.

También el secretario Videgaray se ha acercado al gobierno de Estados Unidos de forma correcta. Ha establecido los lazos no sólo con Rex Tillerson, también ha ayudado a Ildefonso Guajardo a establecer un canal de comunicación con el secretario de Comercio, Wilbur Ross.

El doctor Videgaray es un hombre altamente capaz y muy inteligente, ha conducido la secretaría de una forma adecuada. Va muy bien.

¿Qué le ha gustado de los 100 primeros días del presidente Trump?

Particularmente su confrontación con el régimen del genocida Bashar el Asad, el que también ha provocado el tema de los inmigrantes en Europa y ha generado un caos en el mundo. El presidente ha asumido riesgos sabiendo que el régimen sirio tiene el apoyo de Rusia e Irán.

También me ha gustado el nombramiento del juez Neil Gorsuch como miembro de la Corte.

¿El gabinete le gusta?

Rex Tillerson, Wilbur Ross, John Kelly y Reince Priebus son de primera.

¿Kushner o Bannon?

Son estilos y visiones diferentes. En términos de relaciones internacionales, el presidente Trump le ha dado una tarea mayor a su yerno que a Bannon.

La cercanía familiar de Kushner con el presidente lo convierte en un jugador importante.