Para las elecciones regionales de Baviera del próximo 14 de octubre se vaticinan malas noticias para la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), el cual ha gobernado desde hace 50 años el estado, los escenarios apuntan a que los conservadores podrían perder la mayoría absoluta además de enfrentar dificultades para formar gobierno.

Franco Delle Donne, consultor en comunicación, indicó que la CSU, partido hermanado a la CDU de la canciller Angela Merkel, enfrenta la peor caída de su historia en la intención de voto con alrededor de 35 por ciento.

“Las elecciones de Baviera lo que van a generar es una inestabilidad a nivel federal porque uno de los implicado es el ministro del Interior y líder de la CSU, Horst Seehofer, y que seguramente trataran de inculpar por la caída además de que ya enfrenta problemas internos el partido. Asimismo, se vaticina el ascenso de Los Verdes al segundo puesto dejando al Partido Social Demócrata (SPD), socio de la coalición de Merkel en el tercer puesto”, será importante seguir como se configuren las coaliciones, aseveró.

Delle Donne indicó que de acuerdo a las encuestas se verá a fragmentación del Parlamento, donde los partidos mayoritarios se harán más pequeños, podría haber entre seis y siete partidos representados para formar gobierno.

“Se tendrá que buscar alianzas de partidas (poner de acuerdo a tres actores) lo cual es complicado, para la CSU será complejo porque están acostumbrados a gobernar solos desde hace mucho tiempo. La sociedad alemana está pidiendo un cambio de generación de políticos”, manifestó.

Zirahuén Villamar, académico en la Universidad Libre de Berlín, destacó que la elección es simbólica porque da señales hacia donde está girando la política en Alemania y como se expresa el malestar de los electores.

“Las elecciones ponen a prueba lo que está pasando en Alemania, si en Baviera, el tercer estado con más ingresos, de los más grandes territorialmente y poblacionalmente, crece la intención de voto por el ultraderechista AfD ya no se sostendría la hipótesis de que los resentidos o populistas en estados con menos ingresos per cápita son solamente los que apoyan a AfD. Con Baviera se puede ir viendo fórmulas de coalición de gobierno nunca antes vistas y será importante ver si se pueden repetir de cara las elecciones federales del 2021”, dijo.

Villamar precisó que no se está jugando el futuro de Merkel, pero si significa una piedra más en su camino que refleja la debilidad de su gobierno y desafíos por resolver.