Roma. El Partido Demócrata (PD, centro-izquierda) propuso un pacto de gobierno con el antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E) basado en cinco puntos, un paso clave para la salida de la crisis política en Italia tras la renuncia del primer ministro Giuseppe Conte.

La formación de centro-izquierda, liderada por Nicola Zingaretti, pese a sus profundas divisiones y a los recientes reveses electorales, aprobó en forma unánime cinco condiciones para gobernar junto con el M5E, entre ellas un cambio de la dura política contra la migración.

Las dos fuerzas parlamentarias sumarían fuerzas para evitar elecciones anticipadas y al mismo tiempo frenar el avance de la ultraderechista Liga de Matteo Salvini, ministro del Interior saliente, impulsor de una política de mano dura y puertos cerrados contra los emigrantes.

En las elecciones legislativas del 2018 el M5E arrasó con 32% mientras que el Partido Democrático fue la segunda fuerza más votada con poco más de 17 por ciento.

Tras la ruptura de la alianza entre M5E y la Liga, que gobernó por 14 meses, el mayor partido de la izquierda va a presentar el día de hoy la propuesta al presidente de la República, Sergio Mattarella, encargado de explorar una salida, según dispone en esos casos la Constitución.

“Hoy hemos dado un gran paso porque todo el partido está unido en torno a una decisión”, anunció Zingaretti, al término de la reunión en la sede del partido en Roma.

La alianza con el M5E fue lanzada inicialmente por el ex primer ministro Matteo Renzi y apoyada con algunas diferencias por uno de los padres fundadores del partido y expresidente de la Comisión Europea, Romano Prodi.