Uno de los pocos medios impresos que ha mantenido una postura crítica hacia el gobierno del presidente Maduro es El Nacional.

Después de haber recibido una demanda de Diosdado Cabello por haberlo vinculado con el narcotráfico, el diario se ha convertido en enemigo frontal del poderoso presidente de la Asamblea Constituyente.

En una entrevista telefónica, el abogado del periódico El Nacional dijo desde Madrid que la publicidad en el sitio web de El Nacional, hospedado en el extranjero, genera ingresos en la valiosa divisa estadounidense, con lo cual pueden mantener la publicación.

“Vamos a tratar de mantener el impreso hasta el final, hasta que sea una página, pero mantenerlo, porque es simbólico”, expresó.

Sin embargo, El Nacional enfrenta otros desafíos. Su personal equivale en la actualidad a una quinta parte de los 2,000 empleados —200 a 250 de ellos periodistas— que tenía hace casi 20 años.

Muchos de ellos se unen al éxodo de venezolanos que emigra cada semana, expuso la editora Patricia Spadaro al referirse a una diáspora que Naciones Unidas calcula en 1 millón de personas entre el 2015 y el 2017.

“Semanalmente recibo renuncias de gente que no aguanta la crisis y se va”, dijo Spadaro, rodeada de cubículos vacíos.

La falta de papel ha provocado la caída en la circulación de El Nacional a unas 20,000 copias, sólo una décima parte de lo que publicaba hace una década.

Spadaro dijo que la Corporación Editorial Alfredo Maneiro, la estatal que controla el papel, no le vende a El Nacional. El papel que utilizan actualmente proviene del Grupo de Diarios América, un consorcio creado en 1991 entre los mayores periódicos latinoamericanos, refirió Otero.

Los medios bajo el chavismo

Casi tres cuartas partes de los periódicos de Venezuela han cerrado durante los cinco años de recesión que vive el otrora rico país petrolero, según la asociación venezolana de periodistas, lo que deja a El Nacional como el último gran diario independiente.

Los observatorios de prensa advierten que la libertad de los medios disminuyó durante el último año, cuando Maduro enfrentó protestas y se encaminó a ganar en mayo pasado un nuevo mandato de seis años.