La mañana de hace algunos miércoles, Syed Ahmed Jamal se estaba preparando para llevar a su hija a la escuela cuando miembros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) lo detuvieron frente a su casa en Lawrence, Kansas.

Funcionarios del ICE estaban en el jardín delantero de su casa. Antes de que Jamal, de 55 años, pudiera despedirse de su esposa y de sus tres hijos, los agentes de ICE lo detuvieron y se lo llevaron esposado.

El arresto de un querido hombre de la familia, científico y líder comunitario, sorprendió a los amigos y vecinos de Jamal en el área de Kansas City, donde ha vivido desde que llegó a los Estados Unidos con una visa de estudiante desde Bangladesh, hace más de 30 años. Jamal obtuvo títulos de posgrado en biociencias moleculares e ingeniería farmacéutica, luego se instaló en Lawrence para formar una familia.

En el momento de su arresto, Jamal tenía un permiso de trabajo temporal, enseñaba química como profesor adjunto en Park University en Kansas City y dirigía investigaciones en varios hospitales locales.

En una declaración a The Washington Post, un funcionario de ICE dijo que la agencia “continúa enfocando sus recursos policiales en personas que representan una amenaza para la seguridad nacional, la seguridad pública y la seguridad fronteriza”. Se le preguntó si Jamal había hecho algo que lo hubiera colocado en alguna de las tres categorías. El funcionario comentó que “como ha dejado en claro el director interino de ICE, Thomas Homan, ICE no exime a las clases o categorías de extranjeros de la posible aplicación la ley”.

Con el arresto de Jamal se comprueba que agentes del ICE actúan también en contra de personas que no tienen antecedentes penales.

Poco después de ser elegido presidente, Trump prometió deportar entre 2 y 3 millones de inmigrantes indocumentados.