Washington. Estados Unidos sigue "preparado para reunirse con Irán" para salvar el acuerdo sobre el programa nuclear iraní, a pesar de que Teherán rechazara el domingo un diálogo directo con Washington, declaró el lunes el portavoz de la diplomacia estadounidense, Ned Price.

"Hemos dicho claramente que Estados Unidos está preparado para reunirse con Irán para abordar la manera de alcanzar un regreso mutuo al acuerdo”, dijo ante la prensa.

Pero esa vuelta al pacto "no puede tener lugar sin una conversación sobre los detalles entre todas las partes implicadas”, insistió.

"No somos dogmáticos respecto a la forma y el formato de esas conversaciones", añadió Price, que explicó que Estados Unidos iba a consultar a sus socios europeos sobre este asunto.

Ruptura

En 2018, el entonces presidente estadounidense Donald Trump retiró a su país del acuerdo internacional de 2015 sobre el programa nuclear iraní, al considerar que era insuficiente para garantizar que Teherán no iba a desarrollar una bomba nuclear.

Washington restableció entonces todas sus sanciones contra la República Islámica y, en represalia, Irán empezó a incumplir el acuerdo.

El nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha asegurado que volvería al acuerdo si Irán respeta sus compromisos. Pero el demócrata parece decidido a evitar a toda costa que se le tache de débil o ingenuo.

Ambos bandos consideran que es el otro el que debe dar el primer paso, ansiosos por no parecer demasiado débiles ante el enemigo, los dos países suben la apuesta, a riesgo de posponer el rescate del acuerdo nuclear

Después de hacer esperar 10 días a Washington, Teherán finalmente rechazó su oferta de diálogo directo el domingo. Las autoridades iraníes dijeron que no consideraban que fuera el "momento apropiado".

Las autoridades iraníes protestan por las "posiciones y acciones recientes de Estados Unidos" y de los signatarios europeos para evitar que se equipe con la bomba atómica.

La causa fueron los ataques estadounidenses de la semana pasada en Siria contra grupos proiraníes acusados de aumentar los ataques con cohetes contra los intereses estadounidenses en Irak, así como la firmeza mostrada por los europeos, junto con los estadounidenses, contra las violaciones iraníes del acuerdo de 2015.

El "no" de Irán no significa el fin de la diplomacia, pero complica la situación.

"Los iraníes quieren demostrar que no se apresuran" a negociar con los estadounidenses, opinó Barbara Slavin, del grupo de reflexión Atlantic Council. "Es una forma de decirles: '¿nos están presionando?' Bueno, también podemos presionarle".

Según Trita Parsi, autora de un libro sobre las largas negociaciones que condujeron al pacto de 2015, el mensaje que se desprende de él "es que el gobierno de Biden está tratando de encarrilar una versión del acuerdo sin provocar la ira de los republicanos o de los israelíes y saudíes", oponentes de los iraníes. "Y eso es imposible".