París. El presidente francés Emmanuel Macron escribió una sentida carta de despedida por la muerte de Diego Armando Maradona.

Recordó la “mano de Dios” y el “gol del siglo”, el paso corto y accidentado por el Barcelona, el éxito total en Nápoles cuando se convirtió, según el mandatario, en Maradona y luego en “Dios Diego” en el mundial de México en 1986. Pero Macron, al abordar las aventuras políticas del genio futbolístico, mencionó los encuentros del “10” con Fidel Castro y Hugo Chávez, que “tendrán el sabor amargo de la derrota; es en la cancha donde Maradona hizo la revolución”. Una frase que levanta ronchas en los predios del “socialismo del siglo XXI”.

Pero “picó” Jorge Arreaza, el canciller venezolano: perdón, el ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores.

“El señor Macron y sus consejeros quisieron desplegar una prosa poética para despedir al gran Diego, pero deshonran sus ideales y sus luchas. La única derrota es la de una clase política que tiembla ante el uniforme amarillo de los trabajadores”, escribió en Twitter el alto funcionario venezolano.

Manipulación

Arreaza retuiteó en su cuenta a Nicolás Maduro que promete “recordar a Diego Maradona con lágrimas en nuestros ojos” y resalta que el ídolo argentino se fue en la misma fecha, un 25 de noviembre, que “nuestro Comandante Fidel”.

El ministro venezolano también difunde un tuit de la exembajadora argentina en Caracas, Alicia Castro, que le responde de igual forma al “neoliberal” Macron en su “burdo intento de negar la trascendencia antiimperialista de Maradona”.

Maradona fue claramente manipulado por  personajes que encontraron en él una fuente de popularidad.