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Geopolítica

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Congreso peruano sumido en el escándalo

Legisladores de ese país reciben motes como "mataperros", "lavapies" "robaluz", por los diversos escándalos que han salido a la luz pública en los últimos días.

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Lima.-"Robaluz", "mataperro", "come pollo" y "lava pies" son algunos términos usados por peruanos en recientes días para burlarse de su Congreso, donde 80 de los 120 legisladores tienen denuncias de mala conducta.

El Parlamento pasó entonces a ser blanco de severas críticas y fuente de dudas sobre su aporte en la producción de leyes, al tiempo que se ha convertido en una de las instituciones más desacreditada del país, según encuestas.

La ola de escándalos llegó al punto de ebullición esta semana y el Congreso tuvo que destituir a una de sus miembros por tener una sentencia judicial en pie y ocultarla por casi tres años para que el Parlamento no la sancionara.

Rocío González, legisladora independiente, fue condenada a cuatro años de prisión suspendida en el 2006 por realizar una conexión clandestina de energía eléctrica para su empresa, caso que fue destapado por la prensa hace unas semanas.

La legisladora, conocida ahora como "robaluz", dijo en su defensa que la Justicia no le notificó a tiempo para informar su sentencia al Congreso unicameral peruano.

"Tengo una vergüenza ajena por nuestros congresistas, en lugar de producir leyes sólo nos dan escándalos y escándalos", dijo Octavio Espinoza, un empleado limeño de 38 años.

Pero el Congreso podría estrellarse con otro escándalo tras la destitución de González, pues su reemplazante tiene también una condena -por tres años de prisión suspendida- por defraudación. El jurado electoral debe definir su caso.

El caso de González no es el único, pues la Comisión de Etica del Congreso ha recibido más de 140 denuncias que involucran a 82 legisladores, por abuso de autoridad, uso indebido del dinero del Estado, defraudación tributaria, pagar a empleados "fantasmas" y hasta matar animales, entre otros.

El actual Congreso tiene el mayor número de acusaciones contra sus miembros desde que fue restituida la democracia en 1980, luego de más de una década de gobierno militar.

Examen psicológico

Para algunos expertos y para la mayoría de la "gente de a pie", el problema radica en la poca exigencia para ser un legislador en Perú, ya que no se necesita tener una instrucción superior y menos es requisito tener una profesión.

Los candidatos a representantes del Poder Legislativo en Perú, que son elegidos por un período de cinco años junto al Presidente de la República, tienen como único requisito tener 25 años y pertenecer a una agrupación política.

Hace una semana, una ex trabajadora del Congreso acusó a la que fue su empleadora, la legisladora Rosario Sasieta del partido opositor Acción Popular, de maltrato psicológico y hasta obligarle a lavarle los pies en su oficina.

"Sí, son pecosos, blancos y tiene pie plano", afirmó en un programa de televisión como prueba de su denuncia.

Otro caso que llamó la atención fue el del parlamentario Miró Ruiz del opositor Partido Nacionalista, quien disparó y mató a un pequeño perro que ingresó al jardín de su vivienda.

"Es que se metía a mi casa y se comía mis gallinas", dijo el legislador bautizado como "mataperros".

Y no se queda atrás el legislador José Anaya del opositor Unión por el Perú, que falsificó facturas de consumo de pollo para justificar gastos de representación y cobrar al Congreso un pasaje al exterior financiado por una entidad privada.

Miembros del partido oficialista no son ajenos a los escándalos. Tula Benites fue desaforada y puesta en manos del Poder Judicial al ser detectado que pagaba a un "empleado fantasma" que fungía de asesor de la parlamentaria.

Ahora, Benites podría regresar al Congreso luego de que la justicia exculpó a la persona involucrada del pago irregular y determinó que la legisladora no fue quien lo contrató.

Un caso parecido tenía otra legisladora destituida por contratar como asesora a su empleada doméstica y la Corte Suprema concluyó el miércoles que cometió la falta y decidió inhabilitarla por tres años para ejercer todo cargo público.

"Hay que hacer lo imposible para que el Poder Judicial no vaya a cometer el error de mandarnos a dos delincuentes al parlamento", dijo Luis Galarreta sobre sus compañeras.

La percepción de los peruanos sobre el trabajo en el Congreso está por los suelos. Según una encuesta de la firma Ipsos Apoyo Opinión y Mercados, difundida en septiembre, el Legislativo tiene una desaprobación del 80 por ciento.

"Creo que deberían hacer un examen psicológico a quien quiera postular al Congreso, porque sino, llegan corruptos y encima le pagan", protestó la estudiante Liliana Pandero, de 25 años.

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