Bogotá. Los enfrentamientos entre disidentes de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) ya provocó el desplazamiento de al menos 16,000 personas en la frontera entre Colombia y Venezuela.

En el marco de estos choques, que autoridades relacionan con una disputa por el control de las rutas del narcotráfico, se han registrado “violaciones de derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario”, denunció la oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios (OCHA).

Esta situación ha derivado en “el desplazamiento de por lo menos 16,000 personas” en seis municipios del departamento de norte de Santander, precisó OCHA.

La violencia en esta zona, que comenzó a recrudecer a mediados de marzo, se ha cobrado la vida de al menos tres líderes sociales y otro alto número está bajo amenaza, según OCHA.

La oficina de Naciones Unidas también denunció que nueve civiles y tres militares han sido heridos por minas antipersonal o munición dejadas en el campo de guerra.

Los enfrentamientos involucran al Ejército Liberación Nacional, que negocia un acuerdo de paz con el gobierno saliente de Juan Manuel Santos, y a Los Pelusos, una agrupación remanente de la guerrilla maoísta.

Ambos sectores del ELN se disputan las rentas ilegales derivadas de los narcocultivos, según autoridades.

Colombia sigue siendo el principal productor mundial de cocaína. Hasta el 2017 había 209,000 hectáreas sembradas con la materia prima de esta droga, señaló un reciente informe de Estados Unidos.

Pero la cocaína no es el solo factor involucrado en los desplazados a la frontera de Colombia y Venezuela. La inestabilidad política y fiscal en Venezuela ha resultado en más que 550,000 refugiados huyendo su país a Colombia, según a la BBC.

Colombia es el segundo país con más desplazados internos, con 7.7 millones, por detrás de Siria (12 millones), según datos del 2017 de la Agencia de la ONU para los Refugiados.