Ahora que Henrique Capriles ganó con facilidad la histórica primaria por la nominación presidencial de la oposición en Venezuela, se enfrentará no sólo contra cualquier adversario, sino que tendrá que derrotar a un verdadero fenómeno político.

Incluso después de 13 años en el cargo, el presidente Hugo Chávez sigue siendo un héroe para muchos de sus seguidores y mantiene una estrecha conexión con un segmento significativo entre los pobres de Venezuela. También es probable que utilice los poderes de su gobierno y una bonanza proveniente del gasto público para buscar la victoria en la elección del 7 de octubre.

Para poder competir, Capriles tendrá que ganarse a los votantes que se inclinaban en favor de Chávez en el pasado, que han crecido desilusionados con el gobierno y no se identifican con ninguna corriente política.