Madrid. El presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, intervino en el Congreso en el que fue el último pleno de control de la legislatura, donde pidió a los españoles que le den el próximo 10 de noviembre “una mayoría más rotunda” para no tener que sortear el “bloqueo” de la oposición.

El primero en interrogar a Sánchez fue el líder del Partido Popular (PP), Pablo Casado: “Quien no es capaz de gestionar su investidura, difícilmente puede gestionar una nación como España”, afirmó, para denunciar que Sánchez pretenda ser investido por “agotamiento electoral”, algo que supone una “grave irresponsabilidad”. Las elecciones “las carga el diablo”, sentenció Casado.

Sánchez recriminó por su parte a Casado que “no asumiera su responsabilidad” y se dedicara a “bloquear la formación del único gobierno posible en este país”.

Los gurús de comunicación

La vocera adjunta de Unidas Podemos en el Congreso de los Diputados, Ione Belarra, acusó a la vicepresidenta del gobierno en funciones, Carmen Calvo, de haber perdido el tiempo durante cinco meses, “sin negociar nada con nadie” para sacar adelante la investidura, y sólo al final se han movido para enviar una carta “a su estimado (Albert) Rivera (líder del partido Ciudadanos)”, e insistió en que el PSOE quería ir a unas elecciones porque “sus gurús comunicativos” dicen que o bien arrastrarán unos pocos escaños, o bien terminarán por “ablandar” a Rivera “para que cumpla su papel y pacte definitivamente”.