El presidente Joe Biden rechazó el martes las críticas a su decisión de ceñirse a una fecha límite para retirarse de Afganistán esta semana, una medida que dejó entre 100 y 200 estadounidenses en el país junto con miles de ciudadanos afganos alineados con Estados Unidos.

En un discurso televisado desde la Casa Blanca, Biden criticó la incapacidad del derrocado gobierno afgano para enfrentar los rápidos avances de los talibanes, que obligaron a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN a una salida apresurada y humillante, y destacó el papel desempeñado por el expresidente Donald Trump.

El acuerdo negociado por Trump autorizó "la liberación de 5,000 prisioneros el año pasado, incluidos algunos de los principales comandantes de guerra de los talibanes, que se encontraban entre los que acaban de tomar el control", afirmó Biden.

"Cuando asumí el cargo, los talibanes se encontraban en su posición militar más fuerte desde 2001, controlando o disputando casi la mitad del país", dijo.

Funcionarios estadounidenses creen que entre 100 y 200 ciudadanos del país permanecen en Afganistán "con alguna intención de irse", dijo Biden. Aseguró que la mayoría de los que tenían doble ciudadanía y residentes desde hacía mucho tiempo habían decidido quedarse, y agregó que Estados Unidos estaba decidido a sacarlos.

Muchos legisladores habían pedido a Biden que extendiera el plazo del 31 de agosto permitir que más estadounidenses y afganos escapen, pero el mandatario afirmó que "no era una fecha límite arbitraria", sino una "diseñada para salvar vidas".

"Asumo la responsabilidad de la decisión. Ahora algunos dicen que deberíamos haber comenzado las evacuaciones masivas antes y si no podríamos haberlo hecho de una manera más ordenada. Respetuosamente no estoy de acuerdo", dijo Biden.

Incluso si las evacuaciones se hubieran iniciado en junio o julio, dijo, "todavía habría habido una estampida hacia el aeropuerto" por parte de las personas que querían irse.

La salida de las últimas tropas estadounidenses de Afganistán esta semana cuando los talibanes tomaron el control termina con dos décadas de participación militar que Biden estaba decidido a poner fin.

Aunque la mayoría de los estadounidenses concuerdan con él, ese final no ha llegado sin problemas.

La presidencia de Biden, que se había centrado en luchar contra la pandemia de coronavirus y reconstruir la economía, ahora enfrenta investigaciones políticas sobre el manejo de la retirada, así como el desafío logístico de encontrar nuevos hogares para miles de afganos que se trasladan a Estados Unidos.

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