Australia permitirá a sus ciudadanos viajar al extranjero sin permiso, después de más de 18 meses de fronteras cerradas por la pandemia, anunció el gobierno este miércoles en su estrategia de reabrir la movilidad internacional.

Tras más de año y medio de prohibición, los australianos completamente vacunados no deberán buscar exenciones para poder salir del país, indicaron en un comunicado conjunto los ministerios de Interior y Salud.

La ministra de Interior, Karen Andrews, indicó que de cara a finales de año prevén la reapertura de fronteras también para "trabajadores calificados y estudiantes internacionales completamente vacunados".

Pese a unos inicios titubeantes, la tasa de vacunación del país roza actualmente el 80% tras un invierno austral marcado por los rebrotes asociados a la entrada de la variante delta en la isla.

Esto llevó a las autoridades australianas a cambiar su estrategia contra el virus, pasando de buscar su erradicación total a tratar de convivir con él y fomentar la vacunación.

En marzo de 2020, Australia había introducido uno de los paquetes de restricciones más estrictos del mundo para frenar la pandemia.

Durante casi 600 días, muchas familias se han visto separadas entre continentes, con numerosos australianos incapaces de volver a su país o residentes extranjeros atrapados en él.

Los programas de cuarentena al llegar a Australia para los residentes van a depender de la región en que lleguen.

Sídney ha eliminado la medida, pero en otras zonas con tasas de inmunización más bajas todavía debe respetarse un costoso aislamiento de 14 días en un hotel.